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viernes, 1 de octubre de 2010

LAMB OF GOD en Flores: Dignos representantes del Metal de nuestros tiempos



El pasado 27 y 28 de septiembre hizo pié por vez primera en nuestras tierras, LAMB OF GOD. Semejante evento no puede pasar desapercibido, ya que estamos hablando del debut de una de las bandas más importantes de la escena mundial actual. Con discos como "As the Palaces Burn”, “Ashes of the Wake” y “Sacrament” sobre sus espaldas, la expectativas eran enormes, principalmente por la performance que pudieren alcanzar las piezas en el directo. Algo que en principio, para quien escribe estas líneas, sería difícil siquiera de igualar.

A las 19:50 hs. del lunes inicia el show Por Los Que Mueren, sexteto oriundo del partido de Escobar que practica -según sus propias palabras- “Deathcore con toques Progresivos”. La alineación se compone de dos guitarras, bajo, batería y dos cantantes. Si el lector espera un comentario, más no sea breve, sobre su desempeño artístico, tendré que informarle que lo único que podemos decirle es que entendimos tan poco como nada de la propuesta. La razón principal: el sonido, desastroso. Podríamos enumerarles los mil problemas que tornaron casi imposible detectar una melodía, o siquiera un ritmo. En lugar de ello, la pregunta más importante es ¿Por qué generalmente ocurren estos desajustes con las bandas que inician generalmente este tipo de eventos? No sería justo cargar las tintas únicamente contra los músicos, pero éstos -desde su pasividad- permiten las famosas y corrientes tocadas de culos de los sonidistas. Todavía parece no quedar claro que si la intención del soporte es difundir su música, tal objetivo, en estas condiciones, queda muy relegado.

En segundo turno, a las 20:25 hs., antes de la banda principal, hace su presentación Pigwalk. Lo suyo es Groove Metal, influenciados de manera decisiva por el Pantera del emblemático “Vulgar Dislpay of Power”. Las semejanzas fueron más allá de lo musical, llegando a la imagen. En especial la del guitarrista, quien a través de su presencia y manera de desenvolverse con el instrumento, hizo recordar con nostalgia al fallecido Dimebag Darrel. En el set -que duró treinta minutos-, la agrupación presentó su EP “Flores Muertas”. Con un sonido llamativa e infinitamente superior al de sus predecesores, redondearon una correcta y entretenida actuación.

A las 21:30 hs., con el piso de la planta baja del local completo, la banda oriunda de Richmond, Virginia, fue ingresando al escenario con la música de “The Passing” como intro, relegando la entrada del vocalista Randy Blythe hasta las primeras notas de “In Your Words”, y continuando con “Set to Fail”, conformando hasta aquí un tridente de piezas pertenecientes a “Warth”, su última placa.

Como es sabido, el sonido -en cuanto a calidad y volumen-, va de menor a mayor. Por ello, sea por contemplar estas eventualidades, o por el simple azar, que la prueba de ensayo y error hasta el ajuste final de perillas lo hayan sufrido estas piezas, fue un acierto enorme. Para cuando llegaron temas como “Walk with me in Hell”, “Now you've got Something to Die for”, “Ruin” y “Hourglass”, la banda estaba sonando al límite de sus posibilidades. En esos momentos el recital alcanzó su climax, debido a las siguientes razones: por un lado, LAMB OF GOD posee numerosas piezas que actúan de complemento perfecto para la práctica de pogo y hedbanging. Por otro, el infernal acompañamiento del público, que en varias oportunidades practicó un slam de dimensiones tales como el piso del recinto, arengados en todo momento por Randy, quien brindó un show aparte, ya sea gracias a sus cualidades vocales como a su estado atlético; que paradójicamente encontró su opuesto con la cantidad de alcohol y cigarrillos consumidos por el líder durante el set.

La lista siguió con “Dead Seeds”, “Blacken the Cursed Sun”, “Descending”, “Contractos” y “Laid to Rest”, bajando un peñique la intensidad con “Omerta”, y “Vigil”, cerrando con “Redneck” y “Black Label”. El show se mostró siempre en un nivel superlativo, aunque habiendo pasado la andanada de los primeros títulos, el público asimiló la sorpresa del sonido avasallante y en extremo nítido, y se centró la atención en el “Randy Show”.

En cuanto a los desempeños individuales, los hermanos Willie y Chris Adler parecen haberse llevado el premio mayor. Con respecto a este último, su actuación fue notable durante todo el evento.

Una situación graciosa se desató cuando cierta parcialidad inició un cántico que decía algo así como: “ole ole ole ole… Morton, Morton”, sin embargo la cara de pocos amigos del guitarrista se explica porque éste no era tal. La gira sudamericana estuvo a cargo del sesionista Paul Waggoner, ya que el guitarrista miembro fundador se encuentra actualmente atendiendo asuntos personales.

Para finalizar, podemos decir que la banda le brindó a sus fans mucho más de lo que éstos esperaban. No solo por el impecable sonido, sino por el plus de haber transmitido desde el escenario mareas interminables de energía, que impactaron y emocionaron a más de uno.

Pasó por Argentina uno de los actos más reconocidos de la escena mundial actual, mostrando en la práctica el porqué se ha ganado este lugar de privilegio. Con miras a un futuro cercano, no debería extrañarnos que LAMB OF GOD logre el status de clásica, pero del nuevo siglo.

Setlist:
Intro: THE PASSING
IN YOUR WORDS
SET TO FAIL
WALK WITH ME IN HELL
SOMETHING TO DIE FOR
RUIN
HOURGLASS
DEAD SEEDS
BLACKEN THE CURSED SUN
DESCENDING
CONTRACTOS
LAID TO REST
OMERTA
VIGIL
REDNECK
BLACK LABEL

Muchas gracias a Lucía Chiarenza y a toda la gente de 4G Producciones.
 
Comentó: José María Aicardo, para OXIDO.-

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