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martes, 13 de noviembre de 2012

Maquinaria Fest con SLAYER, MARYLIN MANSON, MASTODON y otros en Club G.E.B.A., 8/11/2012


El pasado jueves 8 de noviembre se llevó a cabo la primera edición del Maquinaria Fest en Argentina, pautado primeramente en el estadio Malvinas Argentinas, fue derivado al estadio del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, de la ciudad homónima.
 
Dada la novedad del evento por estas tierras, es menester hacer una pequeña reseña acerca del festival. Nacido en la ciudad de San Pablo, Brasil, no fue hasta el año 2008, con dos ediciones a sus espaldas, que la productora chilena Transistor adquiere la marca y la exporta a Chile. Es así que durante los años 2010 y 2011 el festival se realiza en la ciudad de Santiago de Chile. A raíz del éxito obtenido en cada edición, en el año 2012 la productora trasandina -en alianza con diversas productoras colegas-, decide redoblar su apuesta e incluir en la versión 2012 del festival a países como Argentina y México.
 
En el caso argentino las bandas involucradas fueron: Madison, Kita, La Armada Cósmica, Las Manos de Filippi, Boom Boom Kid, Cavalera Conspiracy, Stone Sour, Mastodon, Malon, Marilyn Manson y Slayer. Este festival desde sus inicios siempre ha privilegiado la diversidad de estilos. Desde Slayer hasta Las Manos de Filippi, desde Boom Boom Kid hasta Cavalera Conspiracy, todos en un mismo evento actuando en los mismos escenarios. Esta parece ser la idea a seguir a la hora de darle una identidad propia a un festival que seguramente se encuentra entre los más importantes de Sudamérica.

Al arribar al estadio lo primero que observamos fue la existencia de dos escenarios de dimensiones simétricas, situados a lo ancho del campo, separados entre si por una pantalla gigante. La dinámica del evento de principio a fin se desarrolló de la siguiente manera: actuación de banda, finalización, cinco minutos de espera e inicio de la siguiente agrupación en el escenario contiguo. Mientras nuestra intención seguía siendo el reconocimiento del lugar, Stone Sour, liderada por Corey Taylor (actual cantante de Slipknot); redondeaba su actuación.
 
Siendo poco más de las 19:15 hs., y habiendo encontrado un lugar adecuado, nos predispusimos para ver a Mastodon.
Dueños de una discografía excelente, poseedores de un original sonido que mezcla componentes progresivos sumado a la destreza de sus músicos, los oriundos de Atlanta se han transformado en una de las bandas más importantes de Metal Alternativo surgida en los últimos años.
Iniciando con “Black Tongue”, Mastodon basó su set en “The Hunter”. Esta placa, al igual que su antecesora ("Crack the Skye"), contiene piezas de larga duración, en ellas abundan sonidos progresivos y psicodélicos. La utilización, cada vez más acentuada, de sintetizadores y la incorporación de juegos vocales dieron como resultado un sonido potente y a la vez refinado.
 
Llevar este complejo esquema al directo resultó difícil de sostener. Solo cuando los norteamericanos ejecutaron piezas como “Blood and Thunder”, “Megalodon” o “Cristal Skull”, la banda sacó chapa. La palabra que mejor definió la actuación del cuarteto fue desparejo. Por momentos la propuesta enganchaba con la ejecución de “March of the Fire Ants” o “Iron Tusk”, como contrapartida las ejecuciones de “The Sparrow” o “Stargasm” dejaban un sabor difícil de digerir.
Quedaba de manifiesto que las piezas más progresivas de la banda no sonaron a la altura de las circunstancias. Perjudicados en las perillas, las voces limpias sonaron mal: por momentos cerca, muy cerca estuvo la disonancia. Esperábamos más de estos excelentes músicos y su performance sonora.
 
Los siguientes en la lista: Malón. Esta banda argentina parece estar retomando el camino de las giras, con el objetivo inmediato de reconquistar a los viejos fans y atraer a las nuevas generaciones. Alguna de las piezas ejecutadas fueron: “Castigador por Herencia”, “Judas de Oficio”, “Hipotecado”, “Gritos de Pilagá”, “Malón Mestizo” y “Gatillo Facil”, completando con tres temas de Hermética: “Soy de la Esquina”, “Traición” y “Tu eres su Seguridad”. Si algo lleva Malón en su ADN es sonar bien, aún en las circunstancias más adversas. Este show no fue la excepción.
 
Minutos antes del inicio del anteúltimo acto, la parcialidad seguidora de Brian H. Warner comenzó a poblar el campo. En su mayoría estos jóvenes adolescentes ingresaron solo para ver a su ídolo. Durante varios minutos tribus tan antagónicas como fanáticos de M.M. y de Slayer convivieron en total armonía.
Cerca de las 22 hs. daba inicio uno de los dos platos fuertes de la noche: Marilyn Manson. El tema de apertura elegido fue el tibio “Hey, Cruel World...”, de su última placa. Los gritos de sus fans llegaron de inmediato, casi como acto un reflejo. Abstrayéndonos de la lógica histeria inicial, y quedándonos con lo concreto, el aspecto sonoro fue impecable. Sin embargo, a nuestro entender, el trío que secundaba a la polémica estrella: bajo, batería y guitarra, no podía explicar semejante parafernalia sonora… en lo personal me inquieta: de allí a que el tipo cante con una banda enteramente grabada en pistas hay un paso, y eso es inaceptable.
 
El setlist, disfrutable para fanáticos. Para los que no, a conformamos con momentos puntuales: la ejecución de “Disposable Teens” (el cantante apareció disfrazado de sacerdote), “Antichrist Superstar” y “The Beautiful People”. Los covers no cuentan… si?
Atrás han quedado épocas de éxitos y masividad mundial. El mérito del artista radica en que después de dos décadas de carrera, sigue capturando, con cierta facilidad, el interés de este particular segmento poblacional.
 
Para el final el otro plato fuerte: Slayer. El cuarteto, aún con Gary Holt cubriendo el puesto de Jeff Hanneman, fue mucho más práctico y efectivo que su antecesor a la hora de armar el set list. Basado en temas de “Reign in Blood”, “South of Heaven” y “Seasons in the Abyss” más un salpicado del resto de la discografía, Slayer sacudió el piso del estadio. Debemos hacer memoria para recordar la última vez que una banda de Metal haya sonado tan limpio, potente y agresivo en un festival. Seguro que piezas como “Mandatory Suicide”o “Postmortem” facilitan el camino al éxito, pero cuando las condiciones técnicas son óptimas solo falta que el público le agregue lo suyo para transformar a un momento cualquiera en único. Esto fue lo que ocurrió, vivimos un momento difícil de borrar de nuestras mentes. El núcleo King-Holt actúa como una pared de sonido sólida que se mueve apoyado en el invaluable aporte del mejor baterista del estilo, Dave Lombardo. Con todo el respeto que merece Araya, son sus ilustres compañeros los que marcan la diferencia.
 
Las últimas piezas para cerrar semejante acto fueron “Dead Skin Mask” y “Raining Blood”. Ante la contundencia de los hechos cualquier adjetivo nos deja a medio camino. Desde la vuelta de Lombardo, Slayer ha logrado que sus clásicos suenen cada vez mejor con el paso de los años.
 
En cuanto a demás cuestiones: se cumplieron los horarios tal como estaban programados. El precio de la botella de agua mineral marca Pirulo de 1/2 litro: $ 30,00. Qué les pasa?
Público: plateas prácticamente vacías; campo cerca del lleno.

Comentario e imágenes: José María Aicardo, para OXIDO.- 

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