lunes, 16 de agosto de 2010

MASTIFAL en Colegiales: Presentación oficial de "Intermundia"



Una vez más OXIDO se calza el smoking para una velada paqueta, una noche especial, una noche de celebración donde el Metal más candente descorcha champagnes, o (no seamos tan estirados) algunos fernets con cola.

El motivo del jolgorio: MASTIFAL cumplía quince años como banda, y de paso presentaba en sociedad su nuevo disco "Intermundia", el cuarto de su carrera, motivos más que suficientes para considerar a la fecha como un evento especial.

Pero eso no fue todo, como broche de oro se celebraba también la reedición de su primer álbum "Holocausto Mental" y hacían un show previo solo para fans en el escenario secundario del Teatro, solamente con temas de ese disco. Los fanáticos más que agradecidos. Invitados a la fiestita de la matinee estuvieron los uruguayos Death Certificate y, como ya dijimos, los cumpleañeros. Lamentablemente no pudimos estar presentes en este mitín, pero llegamos justo cuando estaba abriendo su show en el escenario principal Bruthal 6.

Está claro que el principal negocio de Bruthal 6 es sonar potentes, lo suyo es el Metalcore moderno y violento. Uno de sus referentes máximos son Slipknot, sin embargo estos chicos se las arreglan para sumar cositas propias en su música y en sus shows. Vestidos con sus clásicos atuendos negros y con su pintura facial, entretuvieron a un jóven público que cantó y coreó los temas de su CD, editado hace ya un par de años, con entusiasmo. Su set duró casi una hora y se fueron muy aplaudidos.

Era el turno para Avernal de hacer su aparición. Otra de las bandas más importantes del Metal extremo nacional, que este año presentó oficialmente su último plástico "Miss Mesías" (muy cerquita del Teatro), unos meses atrás. Si para Bruthal 6 la principal influencia es Slipknot, para Avernal lo es Entombed, y eso es vox populi; comenzaron su set con "1000 Navajas", bajo un sonido poco menos que horrible, que por suerte fue mejorando con el correr de las canciones. El Death 'n' Roll a la sueca de Avernal no parecía ser el género más apreciado por la mayoría de los allí presentes, que de todos modos escucharon y vieron con respeto al combo de Cristian R, quien dejó todo sobre el escenario, como es habitual. Aprovecharon para meter varios temas de "Miss Mesías" como "La Resurreción", "Infectado por el Odio" o "Donde Está tu Mesías Ahora", más algunos títulos de "No Hope", como "Hiding my Rage"; y los hitazos de "El Sangriento": "Voracidad", "Puñalada" y el tema homónimo. Cerraron un set ajustado pero con deficiencias técnicas aquí y allá, que, a mi gusto y parecer, no terminaron de opacar el show de la gente de Quilmes.

Y ahora si, la noche se vistió de gala. Tras el telón que protegía el escenario, ya se podían ver dos grandes paneles con el arte de tapa de "Intermundia"; sobre los palcos superiores del Teatro y en cada flanco, tres grandes pantallas iluminaban en blanco el logo de la banda y el arte de su nuevo disco; al fondo del escenario un gran telón revestía las paredes y le daba un toque de elegancia al recinto de Colegiales, mientras sonaba "Inducción", la intro de "Intermundia", y las figuras de la noche se acomodaban en sus puestos: Alejandro Zon tras una blanca batería, Alex Martin en el bajo, los guitarristas Diego Conte y Matías Munighini, y Miguel Maciel en la voz.

MASTIFAL puede catalogarse como el quinteto que pudo llevar a la Primera "A" al Metal extremo nacional, relegado históricamente al underground. Esta gente puede jactarse, no sin esfuerzo, de ser la agrupación más convocante del Metal más radical en Argentina; o que por lo menos trascendió con éxito los rígidos barrotes del under para colarse (con justicia) en los grandes escenarios del país, o en los festivales más importantes (y mainstreams) de la industria. Esto es un logro que no debe tomarse a la ligera.

La presentación de "Intermundia" debía ser acorde a una banda de primer nivel y así lo fue. Con un sonido perfecto, compacto, nítido, MASTIFAL comenzó su show con "Puertas & Laberintos", y fue el primer y furioso pogo de la noche, agite que no cesó casi en ningún momento. Se pegó -como era de esperar- "Ojos de Buey", otra gran canción de este nuevo trabajo. "La Red" trajo un rebaje en la velocidad, más no en la intensidad del show.

El público de MASTIFAL merece un párrafo aparte. No se puede decir que el Teatro haya estado colmado, pero los cuatrocientos y pico de chicos que estuvieron ese sábado en Colegiales no hicieron más que calentar la fría noche porteña con pogo, aguante y fervor; un fervor pocas veces visto para una banda que no sea (pongamos como ejemplo) Horcas, Logos y ni qué hablar de Almafuerte. Pero hay una nueva generación de metaleros alzando sus brazos ante el ritmo demoledor del Death/Thrash más moderno. Esto, sin lugar a dudas, es una clara muestra de dónde está el futuro del Metal nacional, más allá de la ortodoxia de los veteranos del género y de las actitudes reaccionarias propias de los fans más acérrimos y apegados a los viejos sonidos.

El show no decayó en ningún momento, una a una iban pasando las nuevas composiciones. El entusiasmo del público contrastaba un poco con la falta de comunicación de la banda para con su gente, pero esto no parecía afectar al caldeado ánimo general.

La presentación de "Intermundia" estuvo mechada por clásicos del grupo tales como "Culto Vacìo Radical" o "Más Allá de la Razón", temas con los que explotó el lugar. A la hora de los postres, y en el final de "Reino de la Ausencia", sobre la outro tanguera del bandoneón arrabalero, subió al escenario el Pato Larralde, para hacer el recitado final del tema. Ovacionado por la horda de -a esta altura-, muy sudados metaleros, al grito de "Patooo, Patoooo", el barbado cantante de Sauron se quedó para cantar a dúo la pesada versión del clásico de Riff "Que sea Rock", poniéndole la cuota de color que el concierto necesitaba.
Otro invitado de lujo fue Iván Sención de Jerikó, que subió para hacer algunos coros ya casi finalizando el recital, que duró un poco más de hora y media; show que estuvo signado por un profesionalismo apabullante y una solvencia propia de una banda de alta jerarquía.

Conclusión: MASTIFAL son una especie de "eslabón perdido" del Metal nacional. Sin llegar a los extremos de popularidad de los grandes de la escena, tampoco son una banda más del pelotón del under. MASTIFAL es un caso especial. Un grupo que sin llegar a ser vanguardistas o adelantados a su época, pudieron lograr un reconocimiento y una aceptación popular, dentro de un estilo casi elitista como lo es el Death Metal. Era hora que eso pasara, y le tomó quince años a los músicos llegar a esto. El próximo desafío sería darle al quinteto una proyección internacional, y que finalmente nuestro país tenga una banda embajadora y representativa del Metal en la escena extrema mundial. El show del sábado 14 de agosto de 2010, demuestra claramente que tienen con qué.

Muchas gracias -como siempre- a la querida Lucy de 4G Producciones y Pure Evil, por su gentileza para con nosotros.

Comentó: Alien, para OXIDO.
Foto: Alien.-

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