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viernes, 13 de enero de 2012

DYING FETUS en Asbury, 11/1: Primer show internacional de 2012

 
Siempre digo que es muy saludable asistir a un show de Death Metal. Saludables son sus litros de cervezas compartidos entre amigos, saludables son los 100 db que escupen los parlantes, saludable es ese humo que nos llena los bronquios de carcajadas lejanas. Si vamos a ver viejas glorias o nuevas promesas, da igual; pero es menester que sea Death Metal.

Más allá de lo saludable del evento en si, las cosas toman otro color cuando se trata de una banda como DYING FETUS y su primera visita a la capital argentina. Banda que ya había amagado con pisar estas pampas (húmedas, muy húmedas), pero todo había quedado en buenas intenciones. Finalmente el miércoles 11 de enero todo se dió satisfactoriamente para que los americanos se presenten en el Asbury de Flores.

Es bueno reconocer que en la actualidad, DYING FETUS no goza del reconocimiento que disfrutaba hace diez años, cuando editaron lo que para muchos es su obra cumbre: "Stop at Nothing", o si no, nos estiramos un poquito hasta "Destroy the Opposition", cuando su sonido moderno, veloz y técnico, volaba peluquines por doquier. Una banda que supo conquistar una interesante legión de fans con su Death Metal brutal y técnico a partes iguales, pero que siempre hizo gala de un innegable ADN Hardcore, y de darle a sus canciones el toque de groove necesario para que no todo quede en la velocidad. 
Hoy la maquinaria sigue aceitada, pero ha perdido un poco la frescura y la novedad; y se ha ido depreciando con el lógico correr de los años. Sin embargo, esto no fue importante para los casi trescientos chicos que presenciaron un show poderoso, ajustado y aplastante como pocos.

Zoofilia, Tenebrio y Exterminio fueron los responsables de encender las calderas del baño turco que fue el reducto de la Avenida Rivadavia después de las 19. 
Mientras se ajustaba el sonido, los integrantes de Zoofilia -uno de los grandes sobrevivientes de la vieja escena extrema vernácula, con casi veinte años a sus espaldas- descargaron su Death/Thrash, prolijo y contundente. Material viejo, no tan viejo y también de estreno en su set, que aunque demasiado temprano, fue disfrutado por casi un centenar de entusiastas.
 
Tenebrio de La Plata se encargaron de seguir subiendo la temperatura con un Death/Thrash (¿o Thrash/Death?) preciso, y con un sonido que se fue acomodando con el correr de los minutos. Buena actitud, correcta interpretación; resultado positivo.
 
El tema del calor y la humedad ya era cosa seria, por lo que me permití tomarme unos minutos en la puerta para recargar oxígeno, de modo que casi no ví el set de Exterminio (chicos, para la próxima exijan un cronista más jóven), pero según comentarios varios, la banda sonó pulida, con un sonido más que aceptable; y su show fue filmado para un futuro DVD.

Puntualmente a las 21 hs., John Gallagher, Sean Beasely y Trey Williams ya estaban sobre el escenario descerrajando las primeras notas de su set. La muralla de sonido se hizo patente. La velocidad exacerbada de las intrincadas composiciones y los riffs paridos por algún demente dominaron el escenario por poco más de una hora. El calor rozó picos de estado de ebullición mientras sonaban retorcidos temas como "Praise the Lord (Opium of the Masses)" u "Homicidal Retribution".
 
John Gallagher es el único miembro original del grupo. Sin embargo, los otros dos hace varios años que completan la formación, sacando discos bajo su reconocida fórmula: riffs veloces, breakdowns, cambios de tempo y la ponzoñosa voz de Gallagher empapándolo todo de odio. Mención especial para Trey Williams, el motor fuera de borda del trío, que brindó una clase magistral montado sobre una aplanadora de blast beats.
 
Un show corto, pero lo suficientemente intenso como para no dejar a nadie con las ganas. "Intentional Manslaughter", "One Shot, One Kill", hubo temas de todos los discos y hasta se dieron el lujo de tocar uno nuevo.

Para los postres, "Kill Your Mother, Rape Your Dog" (hitazo) y un falso final para volver con "Grotesque Impalement" y ahí si, terminar con todo y dirigirse directamente y sin escalas a una ducha reparadora.
 
Quizás el Death Metal y su folklore te maten lentamente, te dejen sordo, destruyan tus pulmones o mueras despezado en un pogo, pero... ¡cómo te renueva el espíritu! Y eso amigos..., ¡eso es salud!
 
Mil gracias a Alfredo "Pocho" Andrade, responsable de Hurling Metal, por su gentileza para con OXIDO.
Comentario y fotos: Alien, para OXIDO.-

1 comentario:

  1. Esperando el concierto . Aquí en chile. Mañana a tomar. Y celebrar. O quidas enpieso a tomar hoy.

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