sábado, 16 de noviembre de 2013

MESHUGGAH en Groove, 14 de noviembre de 2013



Se puede hacer, tranquilamente, un comentario sobre el show de Meshuggah, simplemente con una docena de adjetivos:

Desquiciado.
Espasmódico.
Esquizofrénico.
Impredecible.
Caótico.
Enrevesado.
Matemático.
Cerebral.
Frío.
Retorcido.
Sofisticado.
Perfecto.

Usted podría dar por concluída aquí mismo esta review. 

No obstante si busca sumergirse en el texto buscando éstos y otros adjetivos calificativos, pase y lea.

La delgada línea entre la locura y genialidad puede ser fácilmente atravesada en el pequeño Universo del Metal. Pero si hablamos de Meshuggah esa línea se quiebra en fracciones infinitesimales.

Pocas bandas con tanta intensidad y crudeza como la de estos suecos. Pocos grupos tan a contrapelo de las tendencias (modernas o no, recordemos sus más de 25 años de carrera). Pocas, por no decir la única, que se han caracterizado por esa manera tan estrambótica de componer "canciones". Porque, ciertamente, no hay nada parecido a una canción en ninguno de sus discos. No hay nada ni remotamente parecido a una estrofa, ni a un puente ni, mucho menos, a un estribillo. Sólo una progresión de riiffs densísimos "organizados" en tiempos esquizofrénicos, una arquitectura muy lejana de cualquier lógica humana.

Y fuera de toda lógica estaba alguna vez poder ver en vivo a la banda; sin embargo, el jueves 14 de noviembre de 2013 la realidad superó a toda ficción.

Pasó más de una hora luego de que el único crédito local se despidiera del escenario, los marplatenses Kainoas, dejando un buen sabor de boca con su Metal moderno y aguerrido. Buen ambiente, mucho calor, más que abultada concurrencia y mucha, pero mucha expectativa en la primer visita del "Loco" sueco. A las 21:30, por fin, se apagaron las luces y entonces... el caos.

"Swarm" fue el tema que eligieron para cortar con todos los años de espera por parte de los (mil?) fanáticos enloquecidos que coparon Groove. Sonido regular, la voz un tanto escondida.
Ya para "Combustion" la cosa mejoró. Pero todó verdaderamente explotó con "Rational Gaze", el hit deforme de "Nothing", de 2002, donde se desató un pogo más allá de toda razón.

Luego el combinado "ObZen", "Lethargica". Es curioso cómo el sonido te va aplastando hasta sentarte de culo. Los riffs malsanos, esquizoides, irregulares te van estrujando el cuerpo hasta sentir la presión en tu espina dorsal, donde tu única válvula de escape es contorsionarte en movimientos espásticos y convertirte en un muñeco de trapo humano, azotado por un látigo invisible, bailando en trance una danza caótica y retorcida, mientras el sonido te golpea por todos los flancos.

La banda: precisa, quirúrgica, matemática, gélida, brutal. Jens Kidman, con su voz áspera ladrando como poseso. Mårten Hagström pone muy buenos contrapuntos con la figura y guitarra líder Fredrik Thordendal que, junto con Dick Löwgren en el bajo, forman una muralla de sonido imposible de derribar.

Pero quien se lleva todos los lauros es el monstruoso Tomas Haake. Motor principal del sonido MeshuggahHaake es el responsable de llevar a la agrupación a otro nivel. Si su labor tras los parches es superlativa, lo que hace este individuo con los pedales es de otro mundo. No sólo es la velocidad de "The Hurt That Finds You First" sino también, la marca, la coma, el acento de "I Am Colossus"; es la columna vertebral del machaque febril de "Bleed", es el pulso demencial de "New Millenium Cyanide Christ"Meshuggah sin Haake es solo una colección de riffs alocados apilados uno encima de otro.

Para los bises: "Mind's Mirrors", el interludio de "Catch 33", dio paso a "In Death - is Life" e "In Death - is Death", los últimos estertores de la bestia agonizante.

Una hora y media de show, exacto, como todo lo que hacen estos muchachos (¿muchachos? ¿cyborgs? ¿aliens?). Todos los engranajes calzan perfectamente en esta maquinaria... (¿Thrash?, ¿Death? ¿Progresiva?). ¿Demencia, genialidad, deformidad?

¿Qué es Meshuggah? ¿Algo experimental? ¿Un grupo de genios viviendo una realidad paralela? ¿Visitantes del futuro?¿Una falla de la Matrix? ¿Un monstruo pasado de cafeína, cocaína, adrenalina? 
No lo sabemos. Buscarle la vuelta sería perder el tiempo, seguir adjetivando sería superfluo, inútil, innecesario, prescindible.
Meshuggah es lo que es, una de las experiencias musicales más pesadas que nos haya tocado vivir.
Soberbio.


Muchas gracias a Lucía Chiarenza, encargada de prensa de la productora Rock & Reggae Argentina, por su constante gentileza!

http://www.youtube.com/watch?v=CqnBiemrA1w 

Crónica por 
Alien, para OXIDO.
Fotografía en vivo: Tulio Salvatierra.

martes, 12 de noviembre de 2013

HARPOON: Grabación DVD en XLR de San Miguel, 9 de noviembre de 2013


Con la expectativa propia de ver a una banda nacional que nos gusta mucho desde hace años, hemos concurrido en la noche del sábado 9 de noviembre a la bonaerense localidad de San Miguel, más precisamente a ese confortable reducto de la calle Tribulato llamado XLR. Se anunciaba una nutrida grilla de bandas partícipes, de las cuales -por una cuestión de horarios- solamente pudimos apreciar el desempeño de las dos últimas: BAGUAL, y la que mencionábamos al principio: HARPOON, el laborioso crédito metálico de José C. Paz.

Llegamos al sitio aproximadamente a las 1:15 de la madrugada. Observamos que el local presentaba un lleno bastante notable. Esto se incrementaría alrededor de las 2:00, que era la hora tope para que el público ingresara. De hecho, la presencia de espectadores confluyó en un lleno casi total de XLR.

Estaba tocando, como dijimos, BAGUAL, penúltima agrupación de esta velada metalera. Son un cuarteto oriundo de la ciudad de San Miguel, o sea, locales. Presentaron los temas de su demo, el cual muy gentilmente nos entregaron. Lo que ellos tocan puede describirse como un Metal noventero, con algunas influencias de Pantera. El vocalista Jorge Cruz canta con voces mayoritariamente límpidas. Los músicos son realmente avezados, cosa que pudimos apreciar especialmente en una pieza instrumental que ejecutaron. Maximiliano Manso es el guitarrista, Alfredo Cruz el bajista, y Salvi el baterista.

El set de BAGUAL se extendió por espacio de unos cuarenta minutos, logrando muy buena aceptación de la gente. Nos pareció original lo que interpretan, máxime tomando en cuenta la combinación de Metal 90's con voces armónicas. Hubo espacio para un par de versiones de la banda de Phil Anselmo, cerrando su actuación con "Fucking Hostile". Aplausos, y a esperar al acto central de la noche.

Sin que mediara mucha demora, a eso de las 2:30 hs., se abrió nuevamente el telón, dando lugar en el escenario al quinteto de José C. Paz. Ramón Duré en las voces, Alejandro Burgos y Hernán San Martín en las guitarras, Rafael Florentín en bajo y Daniel López en la batería conforman este poderoso combo de Metal Argento. Porque para aquéllos que no los conozcan, no quedan muchas dudas acerca de lo que HARPOON toca: es un visceral y ganchero Metal Argento, descendientes directos del estilo Hermética.

HARPOON, por vez primera, era acto central en XLR. Esto motivó a numerosos seguidores que confluyeron desde distintos puntos del Conurbano bonaerense, allí donde la banda goza de mayor predicamento. Y todos sabemos que el fanatismo de estas huestes se transcribe en un incondicional apoyo a los músicos y su propuesta.

Así fué que nos vimos sorprendidos -pese a la incontable cantidad de shows que tenemos sobre nuestras espaldas- por la furia y demencial desenfreno del pógo, allí debajo del tablado. Y eso que hemos visto muchos actos internacionales muy extremos, pero créannos que esto fue especial.

HARPOON descargó una docena y media de títulos, a lo largo de poco menos de dos horas. Lo que se dice, transpiraron con creces sus camisetas. Pudimos escuchar canciones de sus tres discos hasta la fecha, con líricas las cuales giran en torno a problemáticas sociales, mizturadas con el amor de los músicos hacia el Heavy Metal.

XLR es un reducto donde las bandas suenan más que bien, y esto se notó en esta noche de sábado. Contundencia y potencia fueron de la mano, permitiendo al grupo lucirse ante sus seguidores, a la vez que dejar plasmado ante las cámaras, lo tan aguerrido de su Metal Argento. Porque esta fue la noche elegida por los artistas para inmortalizar su actuación en un posterior y muy esperado DVD.

La organización corrió por cuenta de la propia banda y de Alfredo Andrade, alma máter de la productora Hurling Metal. Y fue un evento sin fallas, desarrollado a plena corrección por todas las partes involucradas.

Nos gustó muchísimo este show; y al quinteto también, porque se encargaron de agradecerles no sólo a sus fanáticos, sino a todos los que de una u otra forma, colaboran desde sus respectivos lugares para que noches como ésta se conviertan en un auténtico jolgorio. Porque eso es en lo que se transformó este recital: en una desbordante y muy disfrutable fiesta.

Personalmente, quiero agradecer a Pocho Andrade y a todos los músicos de HARPOON por facilitarme todo para que pudiera vivir a pleno este espectáculo. Y procedo a dejarles el setlist interpretado a lo largo del concierto:

Intro
Grito de Rabia
Marginal
Bastardos
Sistema Cruel
Mi Espíritu
Me dá Igual
Tu Mismo Pensar
Si un Sol no Alcanza
Cuando las Llamas Queman
Hijos del Rock
Desesperante Realidad
Por Gatos Voy
Demencia
Voy a Estallar
Batalla Eterna
El Ritual
Choque de Cuernos
Bis:
Desde el Oeste

Crónica: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-
Fotos: Daniel Rivas, gentileza de Fernando Díaz para OXIDO.-

viernes, 11 de octubre de 2013

BLACK SABBATH y MEGADETH en Estadio Unico de La Plata, 6 de octubre de 2013


Fue una noche que nunca vamos a olvidar. Por primera vez en Argentina, mas precisamente en el Estadio Unico de la Ciudad de La Plata, se presentaba Black Sabbath con tres cuartas partes de su formación original.
Uno de los pilares en los cuales se formó el Heavy Metal, y quizás la banda más influyente del estilo.
Formada en 1968 en Birmingham, por Tony Iommi (guitarra), Ozzy Osbourne (voz), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería), pisaban nuestro suelo estos padres del Metal; a excepción de Ward, quien debido a diferencias con Osbourne, no se sumó a esta gira, siendo reemplazado por Tommy Clufetos (quien pasó por las filas de Alice Cooper, Ted Nugent, Rob Zombie, John 5, Ozzy Osbourne) y hoy puede decir: ”Mamá, estoy tocando con los más grandes”.
Claro que muchos dirían que sin Ward no es el original Sabbath, pero este cronista evita entrar en ese juego. Y en cuanto a si Clufetos tiene el currículum como para reemplazar a Ward: nadie lo tiene, sea quien sea. Es como querer reemplazar a Ritchie Blackmore o a Jon Lord. Son irremplazables.
Aunque Clufetos no se achica ni agacha la cabeza, y es un baterista excelente, quizás uno de los mejores de la actualidad.

La velada comenzó con el número nacional que usa el nombre de Horcas, la cual no logré apreciar por lo que no realizaré comentarios.

Promediando las 20 hs. era el turno de los invitados. Y qué invitados! Nada más y nada menos que una institución del Thrash Metal: Megadeth, ya podríamos decir, amigos de la casa.
Formada en Los Ángeles, California, en 1983, ha tenido más de veinte miembros oficiales, siendo Dave Mustaine (voz y guitarra) el único miembro permanente. Junto con él: David Ellefson (bajo), Chris Broderick (guitarra) y Shawn Drover (batería), abrían la noche con “Hangar 18” (de Rust In Peace, del año 90). El Colo y los suyos empezaron recorriendo lo viejo, por decirlo de alguna manera. Seguirían con “Wake Up Dead” (de Peace Sells... But Who's Buying, fechado en 1986) y con “In My Darkest Hour” (de 1988, incluido en So Far, So Good...So What!). De un poco más acá en el tiempo, “She-Wolf” (1997, Cryptic Writings), y “Kingmaker” (de su ultima placa Super Collider).

El Thrash de Megadeth ya tiene sello propio, quizás por Mustaine y por los excelentes músicos de los cuales se rodea. Impecables, técnicos, precisos. Y en el caso de Drover, sobrehumano. No sé cómo una batería resiste a los golpes de ese muchacho. Dave, como siempre agradecido con uno de sus públicos más fieles.

“Tornado Of Souls”, el himno ”Symphony Of Destruction” con el infaltable “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth”, más “Peace Sells” y para cerrar “Holy Wars... The Punishment Due”.
Corta, pero efectiva, la performance de los californianos. Es de destacar el trabajo de iluminación y de escenografía. Sobre el tablado, una pantalla detrás, y dos proyecciones sobre ambos lados de la batería que reproducían fragmentos de clips, gráficos e imágenes, y sobre ellas se superponían las de los músicos sobre el escenario. Muy bueno el trabajo realizado.
También había dos pantallas en ambos costados del escenario.

Después del shock de Megadeth, no fue mucho el tiempo a esperar para que le llegue el turno a la leyenda.
Cerca de las 21.30 hs., y detrás de un telón negro semitransparente, aparecía lentamente este Black Sabbath versión 2013.

Osbourne, Iommi, Butler, Clufetos, y los acordes de “War Pigs” (del histórico Paranoid, de 1970) como para hacernos estremecer de entrada. Es que oír temas como éstos por quienes lo crearon, hayan pasado la cantidad de años que hayan pasado, es una emoción fuerte.

“Into The Void” (de Master Of Reality, 1971) sería el siguiente, para recordar al Sabbath más oscuro, al igual que con “Under the Sun/Every Day Comes and Goes” y “Snowblind” (títulos de Black Sabbath Vol. 4, de 1972).
Algo de la última placa (“13”), con “Age of Reason”.

Y ya a esta altura estábamos perdidos en este viaje. Viaje por las cuerdas de Iommi y de Butler, y por la voz de Osbourne, que por más que evidencie desgaste, se puso y pone a la altura de cualquier circunstancia, y sería imposible prescindir de ella para revivir este Sabbath.
Agazapado, detrás del micrófono, o caminando por las tablas, Ozzy interactúa muy bien con la gente.
Tony, con su característica sobriedad, es quizás el alma de Sabbath. Sin un gran virtuosismo, el cual no necesita, no le pesa (ni nunca le pesó) ser el guitarrista que inventó el Heavy Metal.
Geezer y su bajo, intactos.
  
Nos llevarían por el 70’, cuan vió la luz la placa Black Sabbath, con temas como Black Sabbath,  “Behind the Wall of Sleep” y, comenzando con un solo de bajo, “N.I.B.”. Uno pegado al otro.
 Algo más de “13” con “End of the Beginning”, para proseguir con “Fairies Wear Boots” y “Rat Salad” (ambos de Paranoid).
Como para descansar un poco, los originales de Sabbath dejarían a Clufetos y a su batería, para un solo descomunal.

Se vendría la última etapa del show con “Iron Man”, y creo que a más de uno se le caía un lagrimón. Porque más allá de los años, las idas y vueltas y las batallas legales, estos títulos permiten ver una esencia intacta.
“God is Dead?”, otro más del registro de este año. Hasta el momento, había un disco del que no se había tocado ni un tema y era de los grabados por el Sabbath original. El disco al que me refiero es Technical Ecstasy (de 1976). Del mencionado pudimos oír “Dirty Women”.
Y se anunciaba el final, y llegó “Children of the Grave”.
Para esta altura, ya las manos picaban, ardían de tantos aplausos.

Ozzy nos propuso volvernos “extra-extra locos” y harían un título más. Y ese fue “Paranoid”, quizás el tema más emblemático del Heavy Metal, peleando ese puesto con “Smoke on the Water”, de los maestros Deep Purple.
El trabajo en las pantallas fue, al igual que con Megadeth: excelente. Imágenes y proyecciones emparentadas con lo que las canciones dicen.

Gracias Ozzy, gracias Tony, gracias Geezer, por haber puesto una semilla de algo tan mágico; y que le pese a quien le pese, siempre tendrá vigencia y una fuerte identidad, y que se llama Heavy Metal.

MEGADETH SET LIST
Hangar 18 
Wake Up Dead  
In My Darkest Hour 
She-Wolf  
Sweating Bullets  
Kingmaker  
Tornado of Souls  
Symphony of Destruction  
Peace Sells 
Holy Wars... The Punishment Due

BLACK SABBATH SET LIST
War Pigs 
Into the Void 
Under the Sun/Every Day Comes and Goes 
Snowblind 
Age of Reason 
Black Sabbath 
Behind the Wall of Sleep  
N.I.B.  
End of the Beginning  
Fairies Wear Boots  
Rat Salad  
Tommy Clufetos  Solo
Iron Man 
God Is Dead? 
Dirty Women  
Children of the Grave
Bis:
Paranoid

Comentario: Iván Marchesani, para OXIDO.-

martes, 8 de octubre de 2013

ALICE IN CHAINS en Estadio Luna Park, 28 de septiembre de 2013


El pasado 28 de septiembre hizo su presentación por primera vez en Argentina la agrupación Alice In Chains. Los oriundos de Seattle, liderados por el guitarrista Jerry Cantrell, sin dudas son unas de las agrupaciones más importantes del rock de los años 90. Dueños de un particular -casi único- estilo, supieron cosechar fama y billetes a granel durante gran parte de esos años. Por aquel entonces los máximos exponentes de la agrupación fueron el hoy fallecido cantante Layne Staley y el eximio guitarrista Jerry Cantrell. Heroinómano y depresivo, Layne tenía la increíble capacidad de activar los cinco sentidos del oyente gracias a su agonizante timbre de voz. Este hermoso combo lo completa Cantrell, quien con su potente guitarra entremezcla melodías y disonancias que acercan la pieza musical a bellos himnos de agobio y desesperanza.

Luego de la edición del disco homónimo, la carrera de AIC se tornó intermitente en lo musical y ajetreada en todo lo demás. Con la muerte de Layne en el 2002, se cierra definitivamente una etapa, pero ¿se abriría una nueva? La duda empieza a diluirse con la edición del disco Black Gives Way to Blue en el año 2009. El LP fue bien recibido por la crítica y el público en general. Lo cual dio pie a nuevas giras, entrevistas, y más giras.

Hoy, luego de la edición de su sexto álbum de estudio, se reconfirma lo hecho anteriormente, con una formación totalmente establecida y aceitada.
Ahora nos disponemos a pasar revista del show.

Siendo poco más de las 21 hs. y ante un Luna Park prácticamente lleno, se apagan las luces sentenciando el inicio. La pieza elegida fue “Them Bones” de su disco más aclamado: “Dirt”; pegado llegó el mazazo “Dam That River” y el delirio del público. En estos primeros minutos dos cosas estaban claras: el sonido y la predisposición de la banda para con su público eran óptimas. Y así llegaron más temas, en este caso de sus últimos dos trabajos: “Hollow” y “Check My Brain”, mostrando que en vivo estas piezas son de alto contendido metálico. 

El cantante y guitarrista William DuVall ocupa un rol protagónico estelar, en especial por la primera de sus funciones. El caudal vocal del ex Madfly es sorprendente y emociona. Aún, con una voz distinta a la de Staley ha sabido acoplarse a la perfección con las melodías del gran Jerry. Por si fuera poco, el tipo toma posición en el centro del escenario teniendo la difícil tarea de arengar y contagiar al público. En todos los rubros el moreno obtuvo una altísima nota. Cantrell se limita a demostrar sobre las seis cuerdas y cantar, manteniendo un bajísimo perfil. De cualquier manera su sola imagen resulta hipnótica. Su status de leyenda lo ha transformado en un personaje imprescindible a la hora de entender el rock de las últimas dos décadas.

Hablamos de las voces, las letras y las melodías de guitarra, como las marcas características de AIC; sin embargo en el directo la banda suena más compacta y pesada, con sonidos graves que en ciertas ocasiones parece sonar varias octavas retrasadas. Esto se traduce en clima y ritmo, siendo el responsable de ello el comandante de las cuatro cuerdas, Michael Inez. Un tipo que dejó en claro el rol fundamental de un buen bajista en este tipo de música. Algo que en estos tiempos parece haber quedado en un tercer plano.

Los temas que completaron la lista fueron “Again”, “Man In The Box” (desatando una fiesta en todo el estadio; que quede claro: este tema no se canta, se grita), “Got Me Wrong”, los poderosos “Phantom Limb” y “Stone” de su última placa, y “No Excuses”. A partir de allí empieza una transición hacia las piezas más oscuras: “Jar Of Flies”, “It Ain't Like That”, “Facelist Nutshell”, y los sorpresivos “God Am” y “Junkhead”. Los bises fueron “Down In a Hole” y “Would?”, cerrando luego de hora y media cronometrada con “Rooster”. Quedando la sensación de que el show fue algo corto.

El sonido fue impecable de principio a fin, al igual que el desempeño de los músicos en el plano individual y colectivo.

Los estadounidenses mostraron porque fueron, son y serán una pieza clave en el rock de los 90, que al parecer se extiende hasta nuestros días. Pero lo más importante es que hoy, aún después de veinticinco años de su creación y tanto menos de la explosión del movimiento Grunge, encontramos a Alice In Chains una vez más, formando parte de la elite del Rock Mundial.

Comentario y fotografías: José María Aicardo, para OXIDO.-

lunes, 30 de septiembre de 2013

IRON MAIDEN + SLAYER en Estadio River Plate, 27 de septiembre de 2013


Esta vez la excusa era celebrar el 25º aniversario de la gira "Seventh Tour of a Seventh Tour" y recrearla, revivirla, ya que en marzo de este 2013 se reeditó en calidad DVD y Blu-Ray, el VHS de 1989, llamado "Maiden England”. Este nombre fue el usado para denominar esta gira (agregándole 2013 al final).

Iron Maiden desembarcaba por novena vez en Argentina (han pasado por los estadios de Ferro y Vélez) y esta vez el desafío era el Monumental, el estadio más grande del país, en cuanto a albergar recitales se trata.
La velada comenzó pasadas las 18.30 hs.. Los primeros en subir serían los suecos Ghost, quienes por primera vez pisaban nuestro suelo. Unos cuarenta minutos sobre las tablas, con toda su parafernalia. Entre otros, los títulos que pasaron fueron “Per Aspera ad Inferi”, ”Con Clavi con Dio”, ” Stand by Him”, ”Year Zero” y, para el cierre, ”Monstrance Clock”.

Debido a la distancia y a algunas demoras en el transporte, este cronista arribó al show más tarde de lo previsto, cuando la leyenda del Thrash de California, Slayer, estaba ya por la parte final de su performance. Se oían los acordes de ”South of Heaven”.
La escenografía del fondo sería suplantada por otra cuyo gráfico era similar al de la cerveza Heineken, pero con la leyenda “Hanneman” ubicada como si fuera la marca de la bebida, y también “Angel of Death” (en la parte superior) y “Still Reigning” (en la parte inferior), en recordatorio a  John "Jeff" Hanneman, miembro fundador y guitarrista de la banda, quien falleciera el 2 de mayo del corriente año.

A continuación, dos clásicos para cerrar la presentación: ”Raining Blood”“Angel of Death”. Ambos con las fuerza que los caracteriza, pero con un sonido y puesta en escena de banda invitada, tal como lo eran esa noche.
Con algunos cambios de formación desde su última presentación por aquí (falleció Hanneman y la partida de Dave Lombardo), hace un año en el marco del Makinaria Fest, la agrupación está integrada en la actualidad por Tom Araya (voz, bajo), Kerry King y Gary Holt (guitarras) y Paul Bostaph (batería).
Culminaron lo suyo pasadas las 20:30 hs., tras aproximadamente una hora de espectáculo.

El acto central estaba anunciado para las 21 hs., y pasados unos quince minutos de la hora anunciada, “Moonchild” fue el elegido para que la “Doncella de Hierro” comience a desplegar su show en el escenario.
Una escenografía excelente, como las que Maiden nos tiene acostumbrados. Fondos de Eddie que aluden a cada tema que se iba ejecutando, el robot que intenta matar a algunos de los miembros, y hasta simula masturbarse, y quizás lo mejor es cuando el fondo se trasforma en una siniestra cabeza, en la cual la batería parece quedar dentro de su boca.

Antes de que llegue el segundo tema, cedió una valla de contención, lo que demoró la continuación del show por media hora o quizás más.
Durante ese tiempo Bruce Dickinson (vocalista) se encargó de interactuar con la gente. Hasta hizo un improvisado solo de batería. “No queremos que nadie muera en un recital de rock", sostuvo el inglés, e incontables veces pidió que retrocedan dos pasos hacia atrás, para reacomodar la valla y retomar la presentación.
Esto demuestra que aparte de tener una excelente voz, tiene el oficio para comunicarse con la gente, de hacerla sentir cerca y de lograr que no se exaspere durante la espera, como fue en este caso... ¡¡¡Grande Dickinson!!!

Pasado este momento, los músicos tenían que encender eso que se había apagado con el inconveniente sucedido.
“Can I Play with Madness”, para retomar la música, y, posteriormente, “The Prisoner”, para retomar el encanto.

Momento para uno de los mas clásicos: “2 Minutes to Midnight”, y ya para ese entonces, el mal trago de la espera se había disipado.
¡¡¡Como suena el bajo de Steve Harris!!!, el cual sin duda es uno de los mejores y más representativos bajistas del Heavy Metal. Y se mantiene en forma para recorrer el escenario a lo largo de toda la actuación. Al igual que Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers, quienes juegan con sus guitarras, las cuales se entienden a la perfección entre ellas. Párrafo aparte para Gers. Es hasta gracioso por momentos, como salta y se mueve y tira su guitarra y la hace circular alrededor de su cuerpo.
Y tras los parches, Nicko McBrain, golpeándolos con una precisión suiza.
Todos estos SEÑORES músicos forman Iron Maiden.

El set list proseguía con una gran composición, que quizás nunca fue tan relevante como debería: “Afraid to Shoot Strangers”, para luego aparecer Dickinson con uniforme de soldado y bandera inglesa, y darle vida a “The Trooper”. Ahí comenzaría una avalancha de clásicos en manos de los británicos.
“The Number of the Beast”, “Phantom of the Opera” y “Run to the Hills”. Excelentes, de ésos que no van a pasar nunca de moda, porque esto no es moda, sino sentimiento.

Habría mas para recorrer: “Wasted Years”, “Seventh Son of a Seventh Son” y “The Clairvoyant”.
El show se encaminaba hacia el final con “Fear of the Dark” y “Iron Maiden”, para un aparente cierre del concierto.
Volvieron para los bises con tres joyas de la historia de Maiden: ”Aces High”, “The Evil that Men do” y “Running Free”.

Otra presentación mas en Argentina, otra noche de clásicos, otra noche en la que demuestran porqué tienen la vigencia que tienen, y otra noche de verdadero Heavy Metal, con un alto nivel de profesionalidad y de calidad, que no cualquiera puede alcanzar.
Seguramente habrá una décima visita, los esperamos… UP THE IRONS¡¡¡

SET LIST GHOST:
Infestissumam 
Per Aspera ad Inferi 
Con Clavi con Dio 
Stand by Him 
Prime Mover 
Year Zero 
Ritual 
Monstrance Clock

SET LIST SLAYER:
World Painted Blood
Disciple
War Ensemble
Mandatory Suicide
Hallowed Point
Dead Skin Mask
Hate Worldwide
Seasons in the Abyss
South of Heaven
Raining Blood
Angel of Death

SET LIST IRON MAIDEN:
Moonchild 
Can I Play with Madness 
The Prisoner 
2 Minutes to Midnight 
Afraid to Shoot Strangers 
The Trooper
The Number of the Beast 
Phantom of the Opera 
Run to the Hills 
Wasted Years 
Seventh Son of a Seventh Son 
The Clairvoyant 
Fear of the Dark 
Iron Maiden 
Aces High 
The Evil that Men do  
Running Free 

Comentario e imágenes: Iván Marchesani, para OXIDO.-

martes, 20 de agosto de 2013

POSSESSED en The Roxy Live Bar, 16 de agosto de 2013


POSSESSED
THE ROXY
16/08/2013
El infierno no es un mal lugar para estar

Jeff Becerra, un ejemplo de vida
Muchas veces cuando una banda se reúne luego de muchos años, suelo sentir una sensación mezcla de alegría/decepción. Alegría por el hecho de que la banda esté de nuevo en actividad. Decepción porque uno de sus miembros clave (o el miembro clave) no forma parte de la vuelta. Esto es lo que me pasa en el caso de Possessed, grupo fundamental en la historia del Death Metal. Es para alegrarse de que la agrupación haya vuelto al ruedo, pero por otro lado lamento que ni Larry Lalonde ni Mike Torrao -verdaderos arquitectos del sonido de Possessed, sobre todo este último- hayan sido de la partida. Así es, Jeff Becerra como único miembro de la formación que grabó el material discográfico en los años ´80, se rodeó de otros músicos, que por cierto son capaces de replicar a la perfección los viejos temas. Junto a Mike Hollman y Mike Pardi en guitarras, Robert Cardenas en bajo y Emilio Marquez en batería, se presentaron por primera vez en el país, en el marco del South American Seance Tour.

Traidor
Cuatro bandas fueron las que amenizaron la noche antes de los norteamericanos.
La que abrió la jornada fue Traidor, una agrupación que según me contaron sus miembros, data de 1996. Cultores del llamado Metal Argento, cumplieron muy bien con la tarea de entretener a las personas que iban colmando el Roxy. Sonaron bien ajustados y contaron con buen sonido, no sólo esta banda, sino también las que seguirían.

Black Vul Destruktor
Acto seguido subió a escena Black Vul Destruktor, la propuesta más cercana en cuanto a estilo, al acto principal. Morbid Angel y su sonido brutal es la primordial influencia de estos chicos que no escatimaron en cuanto a imagen: cuero, cadenas, clavos, y hasta un Cristo invertido en el cinturón del guitarrista, ayudaron a redondear la idea de adonde apuntan. Muy buena impresión me dejaron, tanto en lo visual como en lo musical.

Dark Warrior
Siguieron unos viejos conocidos, ya bastante acostumbrados a abrir para grupos internacionales: Dark Warrior. La banda de Iván nos ofreció lo que mejor saben hacer: Thrash Metal de corte alemán. Mucha gente cantaba sus temas. Hicieron un cover de Sodom: "Remember The Fallen".

Serpentor
Estaba anunciado Metralla como último grupo, pero por un problema familiar de uno de sus miembros, Serpentor (de emergencia, digamos) fue el encargado de reemplazarlos. Creo que no es necesario explayarme sobre el poder que exhiben estos experimentados thrashers sobre el escenario. Con clásicos como "Controlando La Nación" o "Militares Criminales" -y sobre todo con el ya clásico cover de "Raining Blood"- dejaron al público en óptimo estado para la actuación de los pioneros del Death.

Jeff Becerra en los comienzos del show
A las 21:30 una atemorizante intro grabada, anunció la apertura del concierto; el que dio comienzo con "The Heretic". El pogo frenético y salvaje no se hizo esperar. Más temas de la escasa discografía (sólo dos LPs y un EP) enloquecieron al público, que no se privó de cantar todos los títulos que sonaron esa noche, salvo quizá la única composición nueva que se escuchó: "The Crimson Spike".

Emilio Márquez
Como dije antes, los músicos elegidos fueron más que competentes, no sólo los violeros que replicaron a la perfección los riffs y solos originales, sino también el baterista, para mí la verdadera sorpresa de la noche. ¡Cómo le pega, por Dios (Ehh... tratándose de Possessed, "por Dios" es un decir)! Los guitarristas exhibieron una técnica envidiable, y el bajista (siempre secundario en una banda de Death Metal) mostró solvencia y precisión. Si a eso le sumamos un sonido más que bueno, donde hasta la última nota se escuchaba con una nitidez asombrosa, no se puede pedir más. Muchos insisten que en cuestiones de Metal Extremo "cuanto peor, mejor". No coincido para nada: una bola de ruido es una bola de ruido, que no permite apreciar la labor de los músicos. No fue este caso por suerte.

Jeff Becerra & Mike Pardi
Me dejo para lo último a Jeff Becerra. Como casi todos sabrán, este hombre se encuentra desde hace veinte años en una silla de ruedas. Esto no es un impedimento para que decidiera embarcarse nuevamente en la dura vida de una banda en gira, que ha triturado a más de uno. Sonriendo constantemente y mostrándose agradecido por el cariño recibido de la gente, ha elegido el camino de hacerle frente a su situación en lugar de permanecer resentido por la desgracia que le tocó vivir: una actitud ejemplar. En cuanto a lo musical, el tipo exhibe el mismo y exacto tono de voz rasposo y bestial de los discos.
  
Mike Hollman & Robert Cárdenas
"The Exorcist", con la intro de la película del mismo nombre, fue el tema que todos esperaban. El público coreaba el enfermizo riff mientras armaba unos pogos totalmente salvajes.
Haciendo referencia a Lizzie Borden y sus cuarenta hachazos a cada víctima, presentaron otra de las canciones más festejadas de la noche: "Swing Of The Axe", una pieza que particularmente a mí me trae muchos recuerdos, ya que fue lo primero que escuché de Possessed en mi vida. En épocas en que no existía internet, ni Google, ni Wikipedia, estuve meses tratando de encontrar alguna clase de información de estos tipos, hasta que finalmente pude conseguir una edición en CD de Seven Churches, su primer y (en mi opinión) mejor disco, el cual me voló la cabeza inmediatamente y fue mi puerta de entrada al Death Metal, género al que hasta ese entonces le era esquivo. Justamente ese álbum incluia un título llamado "Death Metal", que fue el que utilizaron para cerrar oficialmente el concierto, ya que con el telón cerrándose la banda decidió volver a escena y fuera de programa, despedirse finalmente con "Phantasm", hecho que da idea de la forma en que fueron recibidos por el público.

La banda y su público
Muy buena noche de Metal, tanto con las bandas nacionales como con este pilar a partir del cual se desarrolló una parte importante del Heavy más extremo.

Agradecimientos permanentes a Marcela Scorca y a toda la gente de la productora Icarus Music!

El encargado de mantener vivo el nombre de Possessed
Setlist:
The Heretic 
The Eyes of Horror 
Tribulation 
Beyond the Gates 
Seance 
The Crimson Spike 
My Belief 
Storm in My Mind 
Confessions 
Swing of the Axe 
The Exorcist 
Pentagram 
Burning in Hell 
Evil Warriors 
Seven Churches 
Satan's Curse
Holy Hell 
Twisted Minds 
Fallen Angel 
Death Metal 
Fuera de programa: Phantasm

Reseña e imágenes a cargo de Santiago Bennasar, para OXIDO.-

lunes, 5 de agosto de 2013

WINERY DOGS en Flores: Perros viejos y rockeros


THE WINERY DOGS
Teatro Flores
Perros viejos y rockeros

Mike Portnoy
Probablemente  el nombre "The Winery Dogs" no le diga mucho a la gran mayoría. De hecho es una banda nueva, formada en 2012 y con sólo un disco lanzado (y ni siquiera editado en Argentina). ¿Cómo se explica que se presentaran este jueves 1º de agosto ante un Teatro rebosante? Muy fácil: quienes conforman esta agrupación son músicos de gran trayectoria, nombres que por sí solos garantizan una respetable afluencia de público. Ellos son nada menos que Richie Kotzen en guitarras, voz y eventualmente piano; Billy Sheehan en bajo y coros; y Mike Portnoy en batería y coros. Como se ve, todos intérpretes de frondoso currículum que han participado en innumerables proyectos y bandas, como ser Mr Big, Poison, David Lee Roth, Dream Theater, Adrenaline Mob, Avenged Sevenfold, Liquid Tension Experiment, Tony McAlpine y un largo etcétera. Y por cierto, todos artistas que han visitado nuestro país anteriormente, y que cuentan con una legión de admiradores.
Así y todo, los Winery Dogs se decantan por un Hard Rock más bien suave y algo meloso, con mucho acento en el soul y las baladas. Algo que se emparenta con bandas como Empire o Mr Big. No esperen un sonido similar a G´n´R, Mötley Crüe o Whitesnake, porque el grupo no cultiva ese estilo.
Hecha esta pequeña introducción vamos al comentario en sí, del recital del jueves 1º de agosto.

Guadalupe Molina, voz de CRUEL
De las bandas soportes pude presenciar la actuación de dos: Cruel y Presto Vivace.
Cruel es una agrupación de Hard Rock con tintes muy ochenteros, canciones en inglés y bastante gancho en sus temas. Al micrófono se encuentra una chica -Guadalupe Molina- de voz privilegiada, y sobre todo mucha actitud rockera. Sonaron muy bien, e hicieron el ochentoso cover "All I Wanna Do Is Make Love To You" de Heart.

Marcelo Pérez Schneider (PRESTO VIVACE)
Recibidos con una ovación como si de Dream Theater se tratase, Presto Vivace, quienes están de regreso en los escenarios, demostraron su vigencia como una de las bandas punteras en la escena nacional, en cuanto a Metal Progresivo. Desde ya,  el estilo de esta agrupación se aleja ostensiblemente del de la principal de la noche, aunque con un público que incluía muchos fans de la ex banda de Mike Portnoy, el detalle no pareció cobrar importancia. Presentaron algunos temas de su discografía y algo de material nuevo que será incluido en un CD próximo a editarse.

Billy Sheehan
Exactamente a las 21 los norteamericanos tomaron el escenario del Teatro. Recibidos de la mejor manera, (sobre todo Mike Portnoy), desgranaron su set por cerca de dos horas.
Con material de un único álbum era cantado que recurrirían a covers y seguramente algún tema de alguna de las numerosas bandas o ex bandas por las que pasaron los músicos. El sonido fue el ideal durante todo el concierto.

El trío norteamericano
Billy es el más movedizo de los tres. Agitando su bajo y yendo de acá para allá, llenaba los huecos que dejaba la guitarra de Richie a pura digitación.
Richie, en cambio, debido a su rol de voz principal fue más estático. Su registro recuerda muchísimo al de Chris Cornell (Soundgarden), aunque a veces tiene alguna reminiscencia de Phil Mogg (U.F.O.).
De Mike Portnoy lo primero que sorprende es su batería minimalista, más cercana a la de Charlie Watts que a los monstruosos sets de mil cuerpos con los que estamos acostumbrados a verlo en su ex agrupación. De hecho, en el turno de su solo, lo finalizó haciendo la mímica de estar tocando una batería invisible gigante y mirando al público como diciendo "¡Ey!, ¿dónde está el resto de mi batería?". Está más que claro que hoy Mike está en un plano musical distinto al de sus ex compañeros.

Portnoy & Kotzen
Ya que hablamos de los solos, hay que decir que  todos tuvieron su turno. El de Billy precedió a la blusera "You Saved Me", en cambio Richie -en lugar de hacer un solo interminable de guitarra eléctrica- prefirió tomar la acústica para ofrecernos una muy festejada versión de "Stand" (Poison) y algo de su carrera solista.

Richie Kotzen
El publico respondió correctamente, sin demasiado frenesí. Es que hay que notar que por un lado, quizás no todos estuvieran tan familiarizados con el material de The Winery Dogs y hayan sido atraídos más bien por la trayectoria en sí de los músicos. Por otro lado, los temas de los norteamericanos no son ni lo frenéticos ni vertiginosos que a priori uno podría suponer, decantándose por los medios tiempos. Este creo que será en un futuro un escollo si quieren destacarse, ya que por un lado, opino que la música que hacen no es nada del otro mundo; y por otro, a veces se pasan de rosca en "feeling" y dejan de lado la crudeza y la potencia, aunque desde ya esto es una opinión particular. Y también debo decir que en vivo la agrupación suena más poderosa que en estudio.

Mike Portnoy
Si The Winery Dogs hubiese estado formada por otros músicos (y sobre todo por un baterista distinto a Mike Portnoy) ¿tendría tanta convocatoria? El tiempo dirá. Por ahora, con lo hecho alcanza para entretener pero no para asombrar.

Muchas gracias a Diego Perri, encargado de prensa de Ronda Music, por su gran gentileza para con nuestro medio.

Sheehan & Kotzen
SET LIST:
Elevate 
Criminal 
We Are One 
One More Time 
Time Machine 
Damaged 
Six Feet Deeper 
Mike Portnoy Solo 
The Other Side 
Billy Sheehan Solo 
You Saved Me 
Not Hopeless 
Stand (cover Poison )
You Can't Save Me (Richie Kotzen solista)
Shine (cover Mr. Big)
I'm No Angel 
The Dying 
Regret 
Bises:
Fooled Around And Fell In Love (cover Elvin Bishop)
Desire

Comentario e imágenes: Santiago Bennasar, para OXIDO.-