domingo, 23 de junio de 2013

HALESTORM + ADRENALINE MOB en El Teatro Flores, 15 de junio de 2013


Era un sábado de buenos recitales en la C.A.B.A.. Mientras en la zona de Palermo, después de Harpoon y de los españoles Baron Rojo, Iorio y Zamarbide volverían a compartir un escenario; en Colegiales, Marky Ramone revivía grandes canciones del punk, junto a Michale Graves. También, en la zona de Flores (en El Teatro, más precisamente) era la noche de HALESTORM y de ADRENALINE MOB. Y allí estuvimos.

Debido a nuestro ingreso tardío al reducto, no pudimos apreciar a ninguno de los invitados locales, que eran para esta ocasión, Presto Vivace y Cruel.

Cuando las agujas habían pasado de las 20:30 hs., fue el momento de la performance de ADRENALINE MOB, un proyecto que agrupa a músicos de diferentes bandas. Bien podríamos denominarla  una “superband”. A saber: Russell Allen (voz, Symphony X), Mike Portnoy (batería, ex -Dream Theater), Mike Orlando (guitarra, el cual ha grabado placas solistas y música para juegos de video), y John Moyer (bajista, Disturbed).

Su formación data del 2011, han grabado dos EPs y un LP, y después de la noche en Argentina, sería en Brasil la última fecha de su tour, y según se anunció, la última vez de Portnoy tras los parches.

Alternando un poco de Hard Rock, algo mas de Heavy Metal con mucho groove, y sobre todo, por medio de cuatro señores músicos:
Allen, sin esforzarse tanto como en su banda, hace un trabajo excelente.
Orlando posee una técnica bastante particular (llevada a cabo en sus dos discos instrumentales) que se amolda muy bien a la banda y al estilo.
Moyer, participativo como en Disturbed, tanto en la música como en su presencia en el escenario.
Y Portnoy, quizás uno de los mejores bateristas de los últimos tiempos, derrochando técnica. Y no exagero. Le habían armado una batería a su altura (a las circunstancias me refiero). Sobre ella aplico pasajes, golpes fantasmas y otras técnicas que maneja muy bien.
En definitiva, cuatro expertos en lo suyo divirtiéndose en el tablado.

Entre los elegidos, hubo muchos temas de Omertà (placa de 2012, y única larga duración hasta el momento). Para ser más certeros, solo faltaron dos temas para completar el disco. En el mismo hay un cover ("Come Undone", de los ingleses Duran Duran) el cual fue interpretado a dueto entre Allen y Lzzy Hale, vocalista y guitarrista de HALESTORM.
Para cerrar, otro cover: "The Mob Rules" (de Black Sabbath ), título que la agrupación viene haciendo desde sus principios, e incluso fue grabado en uno de sus EPs.

                                                      HALESTORM

Formados  en 1998 en Pennsylvania (U.S.A.) por los hermanos Arejay y Elizabeth "Lzzy" Hale, llegaron al disco de larga duración recién once años después (Halestorm, de 2009). Pero fue con The Strange Case of..., del año pasado, que se puede decir que llegaron a la masividad.
Entre otras cosas, por sus buenas ventas de discos y tickets, más que nada en U.S.A., ganaron un Grammy en la categoría de "Mejor Interpretación de Hard Rock/Metal 2013", gracias a su single "Love Bites (So Do I)".

La agrupación está compuesta por Elizabeth "Lzzy" Hale (voz y guitarra), Arejay Hale (batería y voz), Joe Hottinger (guitarra) y Josh Smith (bajo).
Ya pasada las 22 hs. se acomodaban en el escenario.

“It's Not YoU” fue el elegido para empezar. Continuarían con el hit "Love Bites (So Do I)"  y  “Freak Like Me”.
Y ya a esta altura se confirmaba lo que pensaba tras haber escuchado sus discos: Lzzy es una cantante fabulosa, que tiene como extra una gran actitud en el escenario. Y es una prolija guitarrista. Y le quedan muy bien los pantalones cortos.
Pero HALESTORM no es solo Lzzy.

En cuanto a Arejay, eléctrico y muy bien lookeado, golpeando con mucha energía, especialmente los platillos, a los cuales hasta les pegaba puntapiés. Hizo un muy logrado solo de batería, en el cual utilizó sus manos y unos palos de batería bastante más grandes que los convencionales.  
Hottinger se encarga de la guitarra principal, aunque a veces Lzzy toma ese rol. Muchos riffs de Hard Rock y Heavy Metal californiano de los 80’s en ambas guitarras, aunque la de Hottinger se escuchó más nítida.
Smith es quizás el de más bajo perfil del grupo, pero no menos importante en el funcionamiento de éste.
 
Vendrían títulos como “Dirty Work”, “Rock Show” y “Familiar Taste of Poison”, entre otros.
Y llegó el momento para homenajear a uno de los cantantes más grandes de la historia del Rock con un cover, “Straight Through the Heart”, de Ronnie James Dio, el cual estaría contento de saber que sus creaciones son tan bien versionadas.

Muy atractiva la propuesta presentada. Canciones cortas, directas, que no aburren, que no se parecen, y con la energía de HALESTORM, la cual es mucha.

Promediando el final: “Daughters of Darkness”, “Mz. Hyde” y “I Get Off “, para finalizar aparentemente con el concierto.
Regresaron al escenario con camisetas de Argentina todos ellos (Lzzy tenía la de Las Leonas), algo quizás innecesario; y los bises fueron: ”Here's to Us” y  la genial “I Miss the Misery”.

Primera visita de ambas bandas a este país, y ambas dejando una muy buena impresión.
ADRENALINE MOB prometió volver, aunque como mencionamos anteriormente, unos de sus miembros ya anunció su partida.
En cuanto a HALESTORM, está en un punto muy alto de su carrera, y es seguro que este tour, el cual fue un poco a modo de publicidad (más aún para ADRENALINE MOB) sirvió para testear qué tanto se los conocía por este lado del mundo.

Gracias a los organizadores -4G Producciones, y su agente de prensa Carla Piñeiro- por permitirnos acceder a un lugar privilegiado para ver parte de cada uno de los shows.

Set list ADRENALINE MOB:
     Psychosane
     Down to the Floor
     Angel Sky
     Indifferent
     Believe Me
     All on the Line
     Hit the Wall
     Come Undone
     Undaunted
     Feelin' Me
     The Mob Rules

Set list HALESTORM:
        It's Not YoU
        Love Bites (So Do I)
        Freak Like Me
        You Call Me a Bitch Like It's a Bad Thing
        Dirty Work
        Innocence
        Rock Show
        Break In (Lzzy Alone)
        Familiar Taste of Poison
        Drum Solo
        Straight Through the Heart   (Dio cover)
         Daughters of Darkness
         Mz. Hyde
         I Get Off
                 Bises
         Here's to Us 
         I Miss the Misery

Comentario y fotos: Iván Marchesani, para OXIDO.-

martes, 18 de junio de 2013

BETO ZAMARBIDE + BARON ROJO en Groove, 15 de junio de 2013


Emotiva noche de Metal la que tuvimos oportunidad de vivir el 15 de junio. No era para menos. Por un lado, Alberto Zamarbide festejaba los treinta años de aquel disco esencial como lo es "Luchando por el Metal", y como si esto fuera poco, el festival contó con los legendarios Barón Rojo, rememorando en cierta forma el mítico concierto de Obras ocurrido hace treinta años, cuando los propios Barón Rojo se presentaron con V8 como grupo invitado. Nada de esto es casual, ya que ambas agrupaciones estuvieron siempre emparentadas en cuanto a mensaje.

 Temprano comenzó la jornada, eran pasadas las 18 cuando ingresé al recinto y ya estaba tocando Harpoon para la gente que empezaba a colmar las instalaciones. Como siempre, los de José C. Paz tuvieron un set contundente, con temas ya clásicos como "Batalla Eterna". También incluyeron un cover de Hermética, "Desde el Oeste". El sonido era muy bueno, por lo que supuse que las bandas que seguirían también iban a contar con una calidad de audio adecuada. En líneas generales esto fue así.

Todo listo para que el Barón iniciara su descarga. Apenas un año antes, los españoles se habían presentado en este mismo lugar y básicamente les volaron la cabeza a todos. Por eso tenía muy altas expectativas para con este grupo.
Arrancaron con un tema atípico ("El Pedal"). No obstante, la respuesta del público fue inmediata. Ya las instalaciones de Groove estaban colmadas de gente de todas las edades, desde personas de más de sesenta hasta niños de no más de diez, como si se tratara de una fiesta para toda la familia, y realmente eso es lo que fue.

Se centraron como siempre en los clásicos. Infaltables: "Concierto Para Ellos" (dedicado a Pappo), "Las Flores del Mal", "Incomunicación", el instrumental "Buenos Aires" o el hiperpogueado "Resistiré", "Breakthoven" y su combativo estribillo, "Cuerdas de Acero" y más clásicos entrañables, siendo lo más nuevo "Cueste lo que Cueste". Tampoco olvidaron incluir una cancíon del disco que editaron hace poco, Tommy Barón, que no es más que una regrabación (por cierto innecesaria, ¿para cuando material nuevo?) en castellano, de la ópera rock Tommy, de The Who. De dicho álbum presentaron "El Rey del Pinball" ("Pinball Wizard", en el original).

No hay mucho que agregar; Armando de Castro es un virtuoso con todas las letras, Carlos en su papel de cantante lo hace dignamente, el bajista Gorka Alegre y el baterista Rafael Díaz cumplen efectivamemente con sus roles, y por supuesto no olvidaron las coreografías en casi todos los temas, los cuales fueron coreados intensamente por los presentes.

A diferencia del año pasado, en donde incluyeron en la sección media de "Los Rockeros van al Infierno" fragmentos de "You´ve Got Another Thing Coming" (Judas Priest) y "Lick It Up" (Kiss), esta vez hicieron un popurrí donde mecharon "Los Desertores del Rock", "Diosa Razón" y "Casi Me Mato".
Cerraron su concierto de casi dos horas esta vez con "Hijos de Caín", en lugar del típico "Siempre Estais Allí".
Público exhausto y extasiado por lo que acababa de presenciar. Y por cierto todavía faltaba más.

Se cumple este año el trigésimo aniversario de la edición de "Luchando por el Metal", disco que en opinión de muchos inauguró oficialmente el Heavy Metal en la Argentina (y en Latinoamérica). Es cierto que antes existían otros proyectos (Riff, El Reloj, y más) pero eran más bien de Hard Rock, o de Rock ´n´ Roll pesado. Si hablamos de Heavy Metal propiamente dicho, indudablemente  tenemos que hacer referencia a V8.
Así las cosas y con Zamarbide separado de su banda Logos, se montó este proyecto homenaje que no sólo era a V8 sino al Heavy argentino en general.

Luciendo una campera de cuero negra como en las viejas épocas, y llevando una sospechosamente frondosa cabellera, con "Solución Suicida" (tema que uno asocia a Horcas, pero cuyos orígenes se remontan a la época de V8) comenzó Beto una catarata de clásicos que iban a descargarse por casi dos horas. Otro tema de Horcas, ("Violados y Devorados") que también se remonta a las épocas de V8, terminó de encender a un público que esta noche no iba a presenciar novedades precisamente.

Hermértica dió el presente con "Cráneo Candente", "Desde el Oeste" y "Tu Eres Su Seguridad". También hubo espacio para Logos ("Marginado" y "No Te Rindas"). La banda que se veía sobre las tablas fue cambiante a lo largo del show, con músicos invitados que entraban y salían entre los que podemos mencionar a Marcelo Ponce y Adrián Cenci, en batería; Beto Ceriotti y Walter Scasso en bajo, y varios (muchos) guitarristas que subían y bajaban, llegando en un momento a haber hasta cuatro de ellos sobre el escenario.

La segunda parte del show fue la del homenaje a V8 propiamente dicha. Ya se sabe la reacción que genera en el público la inclusión de un tema de estos pioneros en cualquier concierto. Imagínense entonces la reacción que se produjo cuando quien lo interpreta es nada menos que la voz original que grabó los discos. Un público totalmente entregado, haciendo un pogo salvaje y coreando cada tema, además del consabido "¡No murió, V8 no murió!"

Un momento de calma se vivió en "Si Puedes Vencer al Temor", tema sabbathiano -como lo describió Zamarbide-, en el cual cuatro guitarristas se turnaron en una zapada extensísima, tal como se estilaba en los años ´70.
De fondo, una pantalla mostraba imágenes de V8, su logo, escenas de la guerra de Malvinas (sobre todo en "Deseando Destruir y Matar") o bien del legendario festival B.A. Rock, momento fundamental de la carrera del grupo.

Nostalgia es la palabra que quizás defina el concepto de lo vivido este sábado. Muchas de las frases que lanzó Beto a lo largo del show al presentar las canciones, iban en ese sentido: la nostalgia, el recuerdo. El recuerdo de aquellos difíciles años ´80, de Osvaldo Civile, de Pappo, del Chofa Moreno...

Para el final, dos invitados especiales, dos pilares del Rock tal como los definió Beto, ("una palabra bastardeada, porque ahora a cualquier porquería le dicen Rock. Hoy cualquiera hace algo parecido al reggaetón y dice que hace Rock"). Palabras más, palabras menos fue como presentó a quienes subieron a escena para las tres últimas canciones: nada menos que Claudio Marciello y el mismísimo Ricardo Iorio, mentor de V8 y -más allá de las discusiones que genera hoy su figura- padre indiscutido del Metal argentino. Finalmente luego de más de veinticinco años, algo que ayer fue deseo y hoy es realidad, Alberto Zamarbide y Ricardo Iorio compartían un escenario, en unas emocionantes versiones de "Muy Cansado Estoy", "Cautivos del Sistema" y como no podía ser de otra manera, cerraron con "Destrucción", que sonó demoledora y fue respondida con un pogo, valga la redundancia, destructor.

En resumen: una noche histórica, donde más allá del mensaje implícito de "todo tiempo pasado fue mejor", predominó la unión, la hermandad y se mostró que el Heavy Metal no sólo no murió, sino que está bien vivo.

Agradecimientos al querido Alfredo Andrade y a la excelente Gabriela Sisti, responsables de prensa de las productoras Hurling Metal y Stargate, por sus eternas gentilezas para con nuestro medio!

Setlist Alberto Zamarbide
1ª parte:
Solución Suicida
Violados y Devorados
Craneo Candente
Desde el Oeste
Tu Eres su Seguridad
Marginado
No te Rindas

2ª parte:
Deseando Destruir y Matar
Tiempos Metálicos
Ángeles de las Tinieblas
Momento de Luchar
Lanzado al Mundo Hoy
Trágico Siglo
Si Puedes Vencer al Temor
Torturador
Hiena de Metal
Brigadas Metálicas
Parcas Sangrientas

Bises:
Muy Cansado Estoy
Cautivos del Sistema
Destruccion


Comentario e imágenes: Santiago Bennasar, para OXIDO.-

miércoles, 12 de junio de 2013

ANNIHILATOR en The Roxy Live Bar, 11 de junio de 2013



Si Annihilator hubiera sido proveniente de la Bay Area de San Francisco, probablemente podría haber sido una de las mas grandes de la historia y no solo una banda de Thrash casi de culto. Tal es así, que en la noche del 11 de junio dieron una altísima lección de violencia y perfección juntas, pero con un error imperdonable del que se hablará mas adelante.

Puntuales como ingleses, a las 21 en punto salió a escena el elenco canadiense del histórico Jeff Waters. Para romper los corazones de los allí reunidos, abrieron con una furiosa interpretación de "Ambush", de su ultimo disco de estudio. Pese a ser relativamente nuevo, tuvo una muy buena respuesta de sus fans y corearon muy efusivamente su verso principal, como solo los argentinos sabemos hacerlo.

Posteriormente sonaron "King of the Kill", "Betrayed" y "Ultra-Motion". Tres clásicos de los canadienses que desataron una fiesta en el salón de baile de Roxy.
Luego, para la sorpresa de los concurrentes, tocaron un tema nuevo que muchos no conocían, "No Way Out". Pero de todos modos, inesperadamente para Jeff Waters y su banda, el tema fue coreado muy fuertemente en los solos, tanto que parecía como si fuera un viejo clásico.

La noche prosiguió con una serie de canciones de sus álbumes editados en la década pasada. Los elegidos fueron "Time Bomb" y "Clown Parade". A los cuales los siguieron mas clásicos como "Set the World on Fire", "Welcome to Your Death", "Phantasmagoria" y "No Zone"; pero que calmarían sus aguas con "21". Aunque esto no duró mucho, porque luego tocaron "I Am In Command", la que generó un increíble pogo que sorprendió hasta al propio Waters.

Con "The Trend" terminaron de mostrar que su sonido esta noche iba a ser perfecto, nítido, puro hasta que... sonó "Alison Hell". Si, probablemente todos hubieran pensado que este tema seria el que mejor impactaría porque es EL HIMNO de la banda, pero no fue así, ya que la guitarra de Dave Padden no sonó prácticamente en toda la interpretación. Mas la gente disfrutó de esta composición igual, y todos terminaron contentos.

Para los bises quedarían "Stonewall" y "Shallow Grave", con una intro de "Hells Bells" de AC/DC; pero esto no modificaría en nada lo antes ocurrido por lo que solo fue para darle dos alegrías mas a sus eternos fans.

De este modo, pasó Annihilator nuevamente por nuestro país, prometiendo volver en uno o dos años con nuevo disco. Y nos mostraron que esta banda probablemente podría haber sido parte del famoso Big Four...

Gracias a Lucía Chiarenza por su gentileza para con nuestro espacio!

Crónica de los hechos a cargo de Vincent O'Brien, para OXIDO.-
 

lunes, 3 de junio de 2013

ROSS THE BOSS en Gier: Noche de viento negro, fuego y acero


Ross The Boss
Gier Music Club 25/05/2013 y 26/05/2013
Noche de viento negro, fuego y acero

Luego de estar retirado de la escena unos cuantos años, Ross Funiccelo, conocido como Ross Friedman o más aún como Ross The Boss, volvió a la actividad con una banda con la cual ya editó dos discos que si bien no van a cambiar la historia, le harán pasar un buen momento a los amantes del Heavy más clasico y tradicional.
Pero lo que venía a presentar en esta ocasión no eran sus discos solistas sino material de los seis primeros álbumes de su ex banda, Manowar, en dos noches: la primera, temas de "Battle Hymns", "Into Glory Ride" y "Hail To England"; y la segunda, de "Sign Of The Hammer", "Fighting The World" y "Kings Of Metal". Esta última opción era la que me resultaba más interesante, ya que estos tres discos me gustan más que los tres primeros (aunque sé que muchos fans de Manowar no van a coincidir conmigo). Y por cierto ésta fue la noche que fui a cubrir.

El domingo estaba anunciada la primer banda a las 19:30, pero las cosas se atrasaron y no fue sino hasta pasadas las 20:30 que Icaro subió al escenario a hacer lo suyo. Ya se notó desde la primer nota de "Espíritu Guerrero" que tenían a la gente metida en el bolsillo. Repasaron sus clásicos ("Muerte al Falso Metal", "Como un Kamikaze") y sonaron muy bien.

La agrupación que siguió fueron los rosarinos Trident. Nunca los había escuchado y la verdad que el sexteto me sorprendió gratamente. Realmente una joya oculta de la escena under argentina. Recomiendo esta banda.

Finalmente, pasadas las 22:30 (bastante tarde para un domingo), Ross The Boss, "el Jefe", como lo bautizó la audiencia local, salió a escena con los acordes de "The Sign Of The Hammer". Lo acompañaban músicos argentinos como Charlie Coria, de Man in Pain en voz, y Gustavo Acosta de Feanor en bajo. El sonido era el mejor y se notaba la excitación de la gente por escuchar esos clásicos que quizá no habría otra oportunidad de volver a escuchar. "Fighting The World", "Guyana", Mountains", "Blood Of The Kings" y más. Incluso un emocionado Ross reconoció que hace casi treinta años que no tocaba algunas de las canciones y que otras jamás habían sido interpretadas en vivo ni siquiera por los propios Manowar. Seguían los temas, que sonaban como un calco de los discos originales ("Kingdom Come", "Hail and Kill"). Tanto Charlie como su reemplazante Maximiliano Basualdo (a mitad del show cambiaron cantante y baterista) no sólo entonaron a la perfección los temas (¡y mirá que algunas composiciones de Manowar son difíciles de cantar!), sino que además -con todo el profesionalismo que exigían las circunstancias-, tuvieron una pronunciación impecable en inglés, evitando la sanata en que caen algunos cantantes argentinos a la hora de hacer un cover. Realmente cumplieron su cometido, y a mí personalmente me transportaron en el tiempo a la época en la que descubría esos maravillosos álbumes.

Hubo otros dos momentos destacables en el concierto: primero cuando Fabián de la Torre, editor del fanzine Metalica e ideólogo del evento, subió al escenario para agradecer tanto a los músicos argentinos y  a Ross, como al público que se acercó. También aprovechó para arrojar un par de dardos a "la banda que ya saben".
Otro momento, casi al final del concierto, fue cuando subió como invitado el guitarrista de Feanor, para interpretar un tema propio del este grupo, dedicado al padre del bajista.

"Kings of Metal", si no me equivoco, fue lo que marcó el fin de una jornada, nostálgica si se quiere, pero donde la calidad y el respeto por esos temas fundamentales fueron los puntos más destacables de la noche.
Muchas gracias a Fabián de la Torre por su enorme gentileza para con nosotros!

Reseña e imágenes: Santiago Bennasar, para OXIDO.-

martes, 28 de mayo de 2013

SUPERUVA en Chivilcoy, 25 de mayo de 2013


 
El frío sábado en nuestra ciudad, esta vez, ofrecía la propuesta de una noche a puro Punk-Rock, en el pub La Nueva Farmacia.
Todo comenzaría ya empezado el domingo, cuando alrededor de la una de la mañana, se presentarían los locales Acido Punk y Mal Parecer, éstos últimos llegados desde la vecina localidad de Suipacha.

Posteriormente llegaría el turno de nuestros visitantes, los oriundos de Valentín Alsina, SUPERUVA.
Estos punk-rockers fueron formados en 1991 y se sumaron a un grupo de bandas que enarbolaron el estandarte Punk Rock en nuestro país promediando la década del 90. Se puede decir que en ese momento había un movimiento Punk de importancia, que se veía reflejada en la buena concurrencia a los recitales. 2 Minutos, Mal Momento, Los Violadores, Doble Fuerza, Flema, Sin Ley, El Otro Yo, SUPERUVA y algunas más, eran los nombres que pululaban en la que algunos llaman la época dorada del Punk Rock nacional.

Seis álbumes de estudio, uno en vivo y un DVD conmemorativo de sus veinte años de existencia, son las placas editadas por SUPERUVA hasta el momento.

Volvamos a lo sucedido en el show. Ya siendo las 2.30 de la mañana, Checha (voz), Lukas (bajo y coros), El Chino (batería) y Nahuel (guitarra), quien reemplazó en esta ocasión a Anku, que no pudo estar presente, aparecían ante el público chivilcoyano.

SUPERUVA puede ser considerado cultor de un subgénero denominado Rock Punkito, que mezcla precisamente Punk Rock con letras divertidas o absurdas. Abrieron su performance con “No te Vayas, Gorda”. Y pasarian sucesivamente “Domingo de Pesca”, “Tandil”, “Birome Ponja”, “Brujito de Gulubu” , “Cadavercito” y “Con mi Guitarra Mataré a tu Mamá”.

Los SUPERUVA son pura diversión y energía arriba de las tablas. También fueron de la partida ”Avísame”, “No Pibe”, “El Ermitaño de 20 Años”, “Felicidad”, “Todos Locos”, “Remeras Rockeras” y “Churrasco Violento” .
Una tras otra pasaban las canciones: “México Regresaré”, “¿Será que no Está Enamorada de mí?”, “Chica de Rojo”, “Woodstock”, “Dale Batero”, “Ella Dijo Goodbye”, “Duerma y Deje Dormir” y “Hoy no me Voy a Bañar”. Y tras ellas llegaría el final con “Golondrina”.

Para sintetizar: mas de una hora y cuarto a puro Punk Rock, sin pausas y sin decaer...

Gracias a Tomas Escola, por su gentileza para con nosotros.

Reseña e imágen: Iván Marchesani, para OXIDO.-

lunes, 27 de mayo de 2013

ARRAIGO en Auditorio Kraft, 18 de mayo de 2013


ARRAIGOTeatro Kraft
Sábado 18 de mayo

Noche de sábado, mucha humedad en la Capital Federal. Una nueva aventura musical espera, pero esta vez, algo totalmente diferente a lo acostumbrado; se presenta en vivo Arraigo, banda puramente Folk Metal nacional.
Cuando uno piensa en Folk Metal nacional, o folklore y Metal, cree imposible unir la guitarra de Yupanqui con el pogo de un recital de Almafuerte, y aquí está el desafío.

Arraigo comienza a tomar forma por el año 2004, con la idea de aunar, por un lado, los ritmos autóctonos de la zona, como zamba, chacarera, tango; por otro lado, diferentes subgéneros del Metal de los 90s, y sumado a esto, una idea política y de valores, junto a un mensaje positivo y vivencial en cada letra.

Luego de su EP Rancho Sur, en 2012 sale a la calle el primer CD, Fronteras y Horizontes, álbum que esta noche se presenta en la desolada calle Florida.

La cita es en el Teatro Kraft, ubicado en un segundo subsuelo de una galería de la tradicional peatonal Florida. Un lugar que, si bien no es muy grande, unas 250 personas ocuparon casi la totalidad de las butacas.

El ingreso fue muy ordenado, prolijo, y el ambiente muy diferente al que estamos acostumbrados. El público variaba desde niños con padres, hasta jóvenes sin ningún indicio de ser “metaleros”, nada de cadenas, cuero ni remeras de Maiden.

A las 22 hs. en punto, con el telón cerrado, del lado del público aparece Eduardo Lanza, un joven de espíritu, deleitando a los presentes recitando coplas que hablaban de tiempos pasados, de la vida y costumbres de nuestros antes, con un marcado patriotismo a flor de piel.
Acto seguido, se abre el telón y comienza un show que sin dudas, y humildemente, después de haber visto muchísimas bandas en vivo, no pasaría como un recital más en el historial.

Sobre las tablas, Pablo Trangone en la voz y percusión, Federico Bertoli en guitarra, charango y voz, Leandro Ramogida en guitarra y voz, Javier Espeche en bajo y Federico Prieto en batería y bombo legüero, comenzaron como en el disco: Carnaval de Soledades y En el Nombre del Padre.
La lista continuó con Vidala Para que Sigas, Oro Oscuro; tema perteneciente a su EP y que en vivo lo ejecutan muy pocas veces.
Luego de presentar a Julia Peralta con su bandoneón, siguió el turno de Crías de Crías, para dar paso nuevamente a Eduardo y sus coplas.

El setlist continuó con Los Gritos del Sótano, Zamba Para los Huérfanos, Los Indios de Ahora, un tangazo exquisito; Que Sangre Madera, Para Aquel que Sabe Oír y Tierra de Bueyes.

Luego de una hora de show, donde los presentes ya estábamos conformes pero queríamos más, se presenta a Mariana, una joven jujeña, quien luego de agradecer a la luna, la tierra y ofrecer unas palabras en su idioma autóctono, con su caja, instrumento típico de la Quebrada de Humahuaca, deleitó al público con un canto que, sin dudas a más de uno nos puso la piel de ave.
Seguidamente, Leandro presenta Te Llamo Eternidad, tema al cual él pone la voz.

23:30 hs. en la noche, los músicos se despiden raudamente, a lo cual el público aplaude y pide por más. Luego de unos minutos, Arraigo vuelve para descargar su artillería más pesada, con Nehuen, en el cual muchos de los presentes dejaron salir su lado metalero, y a pesar de la negativa de los guardias, se armó un merecido pogo.
Para el siguiente tema, se lo invita al guitarrista Gastón Prieto, sumándose a ejecutar una intro del murguista uruguayo Tabaré Cardozo, para dar paso al track más carnavalero del disco: Cadenas y Antifaces; finalizando con Dogo, como la frutilla del postre, rondando la medianoche.

Bien; un show de Arraigo contiene muchos aspectos, más allá de lo musical, y es necesario desmenuzarlos.
De afuera hacia adentro: el público, pieza clave; como decía, gente de todos los “estilos”, edades y clases sociales, lo cual no parece decir nada, pero puedo asegurar que no es como el público que se puede ver en un recital de una banda legendaria, donde si bien hay varias generaciones, son todos metaleros, o rockeros, o darks. Realmente es muy variado el público, pero todos hermanados por el arte que brota desde el escenario.
La idea: entre tema y tema, Pablo, la voz líder del grupo, hace reflexiones y comparte pensamientos, no sólo suyos con respecto a la canción que sigue, sino dejando mensajes de que nada está perdido, mensajes de esperanza, un poco de revolución, un poco de revivir o no dejar morir y sobre todo recordar de dónde venimos, el respeto e igualdad ante la mujer; cosas que se van perdiendo en el mundo de hoy, con una calidez, una paz y una serenidad, que uno no puede más que escucharlo y caer como en trance, sólo asintiendo con la cabeza.
La estructura: un conocedor y alguna vez concurrente, me explicaba que el recital tiene un lineamiento -por así decirlo- al estilo de los eventos folklóricos tradicionales, donde se presenta el tema, se lo explica, se lo dedica o no, en algunos casos se presenta un músico con su instrumento, y así va transcurriendo de manera interactiva y amena.
Ahora sí lo musical: el ensamble muy bien logrado entre charango y distorsión, entre bombo legüero y doble pedal, entre sapucay y gutural es tan delicado, tan estrecho, tan armónico, que por momentos uno quiere poguear con una zamba o se emociona y quiere salir a bailar con un punteo; junto a una voz muy dotada, que puede pasar por todos los estilos ya nombrados de una estrofa a otra, con arreglos muy bien logrados.
En conjunto, todo esto genera un clima de amistad, de calidez, de peña, de reunión de esas a las que la gente del interior estamos acostumbrados.

Eso es Arraigo: hay que vivirlo, es algo diferente con cosas ya inventadas, pero diferente en fin, sin necesidad de mujeres desnudas sobre el escenario, sin hacer covers ridículos, tan sólo mostrando de dónde venimos, compartiendo sus ideas y valores casi extintos; y sobre todo, disfrutando de la música y por medio de ella, dándonos cuenta de que todavía hay gente que vale la pena ser escuchada.

Me gustaría cerrar con una cita de Pablo, este muchacho que canta descalzo y entre canción y canción se toma un mate, quien tiene el único deseo de que su hijo nunca deje de quererlo, que muy bien dijo: “A VER SI NOS CREEMOS QUE ALGUN PENDEJO NACE MALO!”

Enorme agradecimiento a Néstor Fernández, encargado de prensa de Arraigo por permitirnos la cobertura del evento y un placer inmenso, como siempre, ser parte de Oxido!

Reseña: Martín Mena. Fotos: Julio C. Panderi.

martes, 21 de mayo de 2013

BETO VAZQUEZ INFINITY en The Roxy Live: Música sin límites!


Hacía más de una década que no tenía la oportunidad de ver a Beto Vázquez Infinity en vivo, creo que la última vez que los vi estaban aún presentando el primer disco. Claro que tampoco la carrera de la banda tuvo la continuidad que uno quisiera, y es cierto que estuvieron alejados mucho tiempo de los escenarios. Por suerte hace ya rato que el proyecto retomó la actividad presentándose en vivo y sobre todo editando mucho material en estudio.

Llegué al Roxy cuando terminaba la segunda banda soporte (Dawsound), un cuarteto de crudo heavy metal con muchas reminiscencias de Motörhead en su música, aunque no en las voces.

A eso de las 21:30 hizo presencia sobre las tablas la agrupación principal. Ellos son: Beto Vázquez en bajo y ocasionalmente guitarras, Omar Mansilla en guitarras, Victor Rivarola en teclados, coros, y ocasionalmente bajo y voz líder, Norberto Román en batería, Santiago Bürgi (Fughu) en voz líder y ocasionalmente guitarra eléctrica y acústica; y dos cantantes femeninas: Cecilia Pastawski y Carolina Guedes, esta última también en teclados en algunos temas, incluso haciendo dueto con Víctor.

Así es, un grupo de multiinstrumentistas, es de lo que se rodeó Beto. Con muy buena onda y humoradas varias, el concierto se desarrolló con un sonido excelente. Sólo en un momento hubo un problema de audio que Beto adjudicó justamente a los constantes cambios de instrumentos. Es difícil hacer sonar una banda con hasta cuatro voces a la vez, pero en el reducto de Palermo lo lograron. Las voces de Santiago, Carolina y Cecilia, esta última con un registro de soprano increíble, se complementaban y se distinguían nítidamente. Además en vivo la agrupación tiene una fuerza y una garra que a veces no se nota en los discos de estudio, situación que atribuyo al sonido un tanto artificial de la batería que traen los CDs. Creo que a pesar de ser una tradición de BVI, podrían prescindir de los numerosos invitados de cada disco y salir como banda con los músicos que se presentaron el sábado y los resultados serían formidables.

El numeroso público que se acercó al Roxy respondió de manera muy tranquila, sin demasiada excitación. Es que la música de Beto Vazquez Infinity es difícil de clasificar, no es power metal, no es gótico, no es progresivo pero es todo eso a la vez. Además la onda del local (mesas, gente sentada) invita a escuchar al artista con atención y no tanto al frenesí.

Al ex Nepal se lo vió contento durante toda la noche, sorteó con humor los desperfectos técnicos y se permitió varias humoradas durante el concierto, como por ejemplo cuando presentaron el tema "Council of my Dreams", que cantaban ambas chicas, y fue rebautizado como "Council of my Dreams- Lesbian Version". También agradeció a la gente que se acercó a verlo a pesar de la muy nutrida cartelera tanto de bandas nacionales como internacionales ese día.

Un momento muy festejado fue cuando el grupo interpretó el clásico "Wizard" de aquel primer disco. Aquí, como parte de los numerosos cambios de ropa que hubo a lo largo del concierto, Santiago salió a escena con un abrigo símil piel que lo dejaba a medio camino entre Manowar y Johnny Tolengo, lo cual generó no pocas cargadas. En este tema se extrañó un poco la no inclusión de algún instrumento acústico como la flauta, (recuerdo que BVI solía tener una flautista de nombre Lilah Bertolini), siendo esta vez reemplazada por el teclado.
Para "The Battle of the Past" se dividió al público en dos, haciendo la clásica competencia para  ver que sector cantaba más fuerte la melodía.
 
Finalizaron con un cover, "Burn", de Deep Purple, el cual estuvo precedido de un desopilante díalogo entre Beto y Santiago en donde Santiago, quien aparentaba sorprenderse por la inclusión de un cover, le pedía que no sea "esa música de viejos que escuchás vos. Yo de Linkin Park para atrás no conozco nada...".
Una banda que en cuanto a calidad y sonido no tiene nada que envidiarle a muchas de las vacas sagradas de la escena de hoy en día.

Muchas gracias a Lola Nagel, por su gran gentileza para con nosotros.

Crónica e imágenes: Santiago Bennasar, para OXIDO.

Setlist:
Xanax
Existence

The Temple
Untill Dawn
Soldiers Of Hope

Again
Darkmind
Magical Moments Of Time
Wizard
Arwen Song
Council Of My Dreams
Mystic
Shadows Fall
The Battle of the Past
Burn

lunes, 20 de mayo de 2013

STEVEN WILSON en Teatro Vórterix, 18 de mayo de 2013


 
Eran las 21 hs. cuando se apagaron completamente  las luces en el teatro Vorterix, y ya se presagiaba que esta noche iba a ser para el recuerdo de todos. No había mejor lugar para que el ex Porcupine Tree nos brinde un show como en este teatro: la acústica, el ambiente, el escenario, las pantallas, el telón, todo sumó en cuanto a esta obra de arte tal como es un show de Steven Wilson. Esta vez, Steven nos venía a presentar un excelente disco como The Raven That Refused to Sing, junto a temas de sus otros registros.

El brillante compositor y su banda abrieron el show con Luminol, mostrando un sonido perfecto, mucha unión entre los musicos; y sobre todo, un entusiasmo al tocar que permitía ver a la audiencia que esta banda no venía solo para cumplir sino que difrutaban tocar en suelo argentino. Al final de este tema, Guthrie Govan, el guitarrista del combo, se llevo una gran ovación, inclusive mas que su compañero Steven. Luego sigueron con Drive Home, probablemente el tema mas popular de su nuevo album, que por cierto tuvo una muy buena repercusion en la audiencia.

En el show se tocaron composiciones basándose en los discos The Raven That Refused to Sing y Grace for Drowning. De la placa Insurgentes solo se interpretaron la del título y Harmony Korine. En esta etapa del concierto fueron muy destacadas las canciones The Watchmaker, con una estupenda puesta en escena y filmación frente a un telón de seda, y también Index, donde la banda mostró en esta larga interpretación, que clase de músicos son.

Para el tramo final del recital, quedaban dos joyitas, The Raven II y para el encore, Radioactive Toy. Antes de que sonara la primera canción, Steven advirtió al publico que no interrumpieran esta performance por medio de chiflidos, gritos, y demás. Afortunadamente lo logró y la interpretación fue perfecta. Los músicos abandonaron el escenario, pero volvieron para hacer un último tema, el referido Radioactive Toy. El gran cantante justificó la inclusión de este título conque es un tema de sus proyectos, y también la audiencia quería escuchar algo de Porcupine Tree.

Asi terminó este espectáculo, que dejó con ganas de mas a todos los espectadores y mostró que en este país, todavía se pueden brindar shows de gran nivel.

Muchas gracias a Marcela Scorca y a toda la gente de la productora Icarus Music, por su gran gentileza para con nosotros.

Comentó: Vincent O'Brien, para OXIDO.-