martes, 14 de septiembre de 2010

RENACER en El Teatro Colegiales, 11/9/2010



Arribamos al Teatro Colegiales a las 19 hs., y ya la primer banda estaba sobre el escenario: Lykeion, quienes interpretaban un cover de Helloween: “I Want Out”; seguido de un tema propio: “Da que Perder”. No los pudimos apreciar mucho en realidad, pero podemos comentar que cuando brindaron su versión de Helloween la gente comenzó a cantar sostenidamente, y la verdad que nos pareció una buena recreación del mismo. Terminaron de tocar alrededor de veinte minutos después.

Seguido a ellos subió a los escenarios (a eso de las 19:40) Lohengrin, interpretando “Verdugos”, con un solo de viola impresionante a cargo de Gastón Cardozo, el cual a mas de una nos dejo boquiabiertas; contando este grupo además, con Fernando Andreoli en la voz, poseedor de una gran potencia y desplazamiento sobre el tablado; Guillermo Vega tras los parches, el que realmente se asemeja a una bestia (bien entendida la palabra, por favor!) tocando su instrumento...: sus pelos volaban, y los palillos no querían mas! El sonido de toda la banda fue muy bueno, a pesar de los inconvenientes (se movía la bata en su base, más algunos problemitas con los equipos). Los músicos supieron sobrellevarlos de la mejor manera, dado que dentro de todo, la calidad de sonido era muy aceptable. En la formación de Lohengrin es también muy remarcable la labor de Cristian Cajal -aportando un sonido de teclados impecable-. A medida que iba pasando el tiempo, la gente iba llegando al Teatro, al cual cada vez se lo veía mas lleno.
Lohengrin continuó con “Jugando Limpio”, seguido de “Rugiendo” y “Voces en la Oscuridad”, con una excelente introducción de teclados, una canción con un gran sentido en la lírica.
La guitarra de Cardozo tuvo una gran representatividad en todo el show, sonó muy prolija. Cada uno de los músicos fué dando lo mejor de ellos, y dejando todo en el escenario. Siguió “Tu Instinto”, para cerrar con un cover de Helloween (si, también!): “Future World”, muy ovacionado por los presentes.

20:30 hs. y llega Watchmen a las tablas, con una potente presentación al abrir los telones. Todo arranca con el tema “Holy Ground”, seguido por “Nowhere to Hide”, título de su reciente placa. Enseguida comenzamos a destacar al cantante Iván Sensión, con una gran puesta en escena y una potencia en su voz increíble! Honestamente, este inicio de Watchmen nos dejó maravillados. Continuaron con "Time is Over", y "Take me Higher". Increíble el sonido de la bateria y el bajo, ésta es sin dudas una gran banda, que tuvimos el privilegio de apreciar esta noche. Continuaron las composiciones "Livin' the Heartache" y “Wings of Thunder”, con muchos aplausos... Se notó que más de uno quedaron sorprendidos por esta actuación, quizás gente que aún no había podido ver a Watchmen en directo. Obviamente, pulgar bien hacia arriba para ellos...!

Y finalmente, el combo mas esperado de la noche: RENACER, para poder calmar nuestra curiosidad y saciar esa ansiedad por lo que seria esta maravillosa noche.
Comenzamos a alentar junto a todo el público, entonces abriéndose los telones, emerge una cámara filmando a los presentes, y finalmente se abre el fuego con el primer título: “Lengua de Serpientes”. En El Teatro había una masa de fans cantando con emoción a la par de Christian Bertoncelli. Le pegaron “Bienvenidos al Show”, donde comenzó a verse un pogo a pleno, seguido por “Hijo del Viento”, referencia al ultimo trabajo discográfico del grupo.

"RENACER es un sentimiento, no puedo parar, ole ole ole..."... reiteradamente se empezó a escuchar este tradicional cántico; viniendo a continuación un casi himno: “Entre la Gloria y la Traición”, seguido por “Vida a los Sueños, Sangre al Corazón”.
En medio de los temas pudimos destacar a Christian Bertoncelli agradeciendo su asistencia a los espectadores, y posteriormente presentando “Alucinado”, un título con el cual la mayoría del público se sentía identificado... también siendo aquí gran protagonista el pogo general.

La calidez de los músicos y la buena onda que había en el ambiente era muy satisfactoria para todos; desde las tablas el quinteto observaba asombrado a sus seguidores, como si no llegaran a creer en tanto apoyo.
La banda se esforzó por hacer de ésta, una noche realmente inolvidable; desmenuzando el setlist con “Un Triste Atardecer” -un pequeño descanso para los pogueros-, y retomando con “Senderos del Tiempo”, muy aplaudida por los concurrentes.

Posteriormente “El Valle de la Muerte”, cantada a full en el recinto. Bertoncelli acotó que si había algo mas de tiempo, iban a seguir tocando temas de sus discos anteriores. Y seguido a ello presenta “Madre Tierra”, “El Lenguaje de mi Vida”, “Donde Quedó tu Corazón?”... y para llenarnos de energia otra vez -y a su tiempo parar con la carniceria que venia siendo el pogo-, “Recuerdos de un Tiempo Olvidado II: Buscando mi Destino”. Y seguido a ello “El Infierno que Amamos”.

Los fanáticos continuaron demostarndo su emoción, saltando sin parar y cantando a la par, jugando junto al gran vocalista: cantaba él y cantábamos nosotros.
Interpretaron “La Ultima Esperanza”, y terminando dicha canción los musicos se retiraron. Al poco rato se vieron en la pantalla del fondo, imágenes con frases alusivas a “Ni un Sólo Golpe Más”, tema realmente muy reflexivo; y posteriormente “Espiritus Guardianes”, y “Guerrero Inmortal”. Una vez finalizado éste, se empezó a escuchar "Civile no murió...!!", reiteradamente. Creo que la mayoria ya conoce la historia de esta composición.

Le siguió otro gran clásico: “Hoy Como Ayer”, y luego, presentando los músicos la intro de una tarantella napolitana, acompañada por los fans de manera muy divertida e ingeniosa. Finalmente, para cerrar una noche maravillosa, “Nueva Sangre”.

RENACER nos entregó lo mejor de cada uno, para redondear una magnifica actuación. Ahora sólo tenemos que esperar para ver si nuestras caripelas salen en el DVD que la banda aprovechó para inmortalizar en esta gran velada...!
Muchas gracias a Marcela Scorca, encargada de prensa, por su permanente gentileza.

Comentó: Nitzi Fernández, para OXIDO.-

martes, 31 de agosto de 2010

WATCHMEN en The Roxy Live Bar, 28/8/2010



Con la firme intención de presenciar por primera vez un show de esta ascendente agrupación argentina, de la cual tan bien se viene hablando, WATCHMEN, concurrimos el pasado sábado al coqueto reducto de Palermo conocido como The Roxy Live Bar.

Llegamos al antro a eso de las siete y cuarto de la tarde, y pese a que sabíamos que el concierto estaba sold out, a esa hora aún no moraba demasiada gente en las inmediaciones.

Tras acreditarnos con la señora Lucía Chiarenza -encargada de prensa-, y recibir de sus gentiles manos el nuevo álbum de WATCHMEN, intitulado "Nowhere to Hide", entramos a paso firme con destino a las cercanías del escenario.

Allí estaba comenzando su set la primera de las dos bandas invitadas: Bigart. Lo de ellos es un Hard Rock con un lejano tufillo a Rata Blanca, con composiciones en español. Los títulos interpretados fueron exclusivamente de su autoría, y contaron con un muy buen sonido. Los pocos presentes a esa hora, respondieron a la propuesta de Bigart con respetuosos aplausos.

Veinte minutos después, me llevé la primera grata sorpresa de la velada: sobre las tablas aparecieron los integrantes de 90210, segunda agrupación invitada. La comandaba Eduardo Giardina, cantante y bajista. Este músico ha prestado colaboración instrumental y compositiva a la gente de WATCHMEN, y demostró en ésta, su primera presentación junto a 90210, ser un músico de alto nivel. Muy bien acompañado por el resto de sus colegas, 90210 me impactó como una banda con sonido profesional, de alta escuela.
Lo que hacen es básicamente Hard Rock, a la Steve Vai, con vocalizaciones en inglés.
Giardina le puso toda la onda, manteniendo una gran comunicación con la gente, la cual le respondió calurosamente.

Tras una impasse de aproximadamente media hora, el momento cúlmine de la jornada, llegó por fin.
Ante un Roxy completamente colmado, y en medio de un clima festivo, el quinteto estelar de la velada irrumpió sobre el tablado tras los acordes de "The Gathering", la intro del flamante material que esta noche estaban lanzando. Seguido a la misma, le pegaron el tema "One". Este comienzo tan arriba, y con tanta polenta, alcanzó para comprar mi atención por el resto de la performance.

WATCHMEN está integrado por el experimentado Iván Sención (también integrante de Jerikó y Humanimal) en las voces, un cantante con un exquisito estilo vocal, que me recordó lejanamente al grandioso David Coverdale; junto a él se alinean Emmanuel López (guitarrista, ex Magnos), Leonardo Palmieri (tecladista, con paso por Barilari y Humanimal), Sebastián Igino (bajista) y Alan Fritzler (baterista, también ex Magnos).

WATCHMEN funciona muy bien como un todo absolutamente profesional, y muy compacto. Como cabal muestra de ello, quedó flotando en mis retinas el pasaje instrumental a cargo de Igino y Fritzler, quienes intercambiaron instrumentos y se unieron para interpretar una versión de "Ceibo", de Almafuerte, cosa que al menos yo, no esperaba.
También podemos remarcar que el mencionado Eduardo Giardina apareció como un único invitado de la noche.

Tocaron íntegramente el nuevo trabajo discográfico, "Nowhere to Hide", que cuenta con doce títulos, a excepción de "Tiempos Violentos", uno de los bonus. A esto debemos sumarle algunas canciones pertenecientes a su registro debut, "Watchmen". Todo esto circunscripto a aproximadamente una hora y media de show.

Los presentes lucieron muy entusiasmados ante el espectáculo brindado por estos armoniosos músicos, demostrándolo permanentemente en base a cánticos, tarareos y aplausos constantes. Sención se encargó de dialogar e interactuar muy cálidamente con su público.

El sonido del lugar acompañó a la perfección el trabajo del quinteto, quienes se mostraron crudos y poderosos, sin perder jamás de vista la melodía.

Conclusión: una muy agradable noche del mejor Hard Rock hecho en este país. Tan gratamente me impactó WATCHMEN, que no creo que pase mucho tiempo antes de que vuelva a verlos en algún otro concierto.

Comentó: Eduardo Savia, para OXIDO.-

domingo, 22 de agosto de 2010

AT WAR en Asbury Club, 19 de agosto de 2010



AT WAR seguramente figuraría en la lista de más de uno de los amantes del Thrash Metal, como una más de las tantas bandas imposibles de poder en vivo por estos lados... pero por suerte, todo se puede dar en esta vida, y éste es un fiel ejemplo de ello.

Antes de comentar lo acontecido el pasado jueves 19 de agosto en el Asbury Club, haremos un breve resumen de la peculiar biografia de esta agrupación originaria de Virginia, Estados Unidos, formada en el año 1983 por el guitarrista Shawn Helsel, por Paul Arnold en el bajo y la voz, y por el baterista Dave Stone.

En 1985 grabaron su primer demo, titulado «Eat Lead», el cual fue recibido excelentemente por la critica de fanzines y revistas especializadas de su época, lo que les permitió en 1986 registrar su álbum debut, llamado «Ordered to Kill».
En 1987 grabaron su segundo trabajo, denominado «Retaliatory Strike», por medio del cual AT WAR se solidificó en la escena americana del Thrash Metal.
Una vez en los años 90´s, la banda vió llegar su última presentación, siendo que a finales de esa década intentaron reunirse de nuevo, pero por problemas personales no lo pudieron lograr.

No fue sino hasta 2006 cuando la presión de los fans había sido tan intensa acerca del resurgimiento de la banda, que AT WAR decidió hacer lo necesario para regresar a los escenarios con la alineación original. Durante 2008 lograron finalmente reunirse y volvieron a los tablados, e incluso se embarcarían en una gira mundial.
Para julio del 2009 lanzaron un nuevo CD denominado «Infidel», luego de 20 años sin grabar... increíble!!!!! Con el transcurrir del tiempo, AT WAR fué transformándose en una banda de culto para muchos.

"Infidels Southamerican Tour 2010" es el nombre de la gira que trajo por primera vez a AT WAR a Sudamérica. Para su parada en Argentina, integraron la grilla de bandas invitadas Dhak, Dark Warrior y Paganos.

Para ir desmenuzando lo acontecido, siendo las 19:30 hs., con un retraso en nuestra llegada, pudimos observar a Paganos interpretar sus dos últimos temas.

Mientras nos deteníamos a observar algunos CDs y remeras en el puesto de venta, se dispuso para hacer lo suyo Dark Warrior, combo que hemos tenido oportunidad de ver anteriores veces, y que además vienen tocando bastante seguido, motivo por el cual se nota un afianzamiento. Siempre fieles al Thrash Old School, Dark Warrior dejó en claro que están por el buen camino, y así lo plasmaron en los aproximadamente 35 minutos que duró su set.

Instantes antes de las 21, fué el turno para Dhak, la banda nacional con mayor cantidad de años de trayectoria (se formaron en 1981) que aún sigue en vigencia. Notablemente experimentados, con un sonido muy limpio y a su vez potente, dieron cátedra de como se construye el más puro Heavy Metal. Muchas de las miradas de los presentes fueron dirigidas hacia el guitarrista Alejandro Roldán, quien se lució de manera sobresaliente con su instrumento. Fueron una cuarentena de minutos donde Dhak mostró su performance, para luego retirarse con el cálido aplauso del público presente hasta el momento.

El momento mas ansiado de la noche llegó a las 22 hs., cuando las luces se apagaron y comenzamos a escuchar sonidos de bombas, disparos y vuelos rasantes de aviones, generando la sensación de estar en medio de un campo de batalla.
La guerra en sí se desató cuando sonó el primer acorde a cargo de los thrashers norteamericanos, haciendo enloquecer a los presentes, imbuídos en un pogo infernal.

Con una iluminación acorde y una bandera de fondo con el logo de la banda, la primera impresión fue de estar frente a algo poderosamente increíble, porque era tremendo como sonaban!!!!
La fuerza y la garra que le puso este trío es digna de valorar, más aún si tenemos en cuenta que tienen unos cuantos años a cuestas. Paul Arnold -vocalista y bajista-, estremeció a todos con el sonido proveniente de sus cuatro cuerdas, y además se encargó de agradecer el fervor y calidez entregado por los fans argentinos.

La bateria -a cargo del inmenso Dave Stone- esparció munición gruesa a granel, con una magnífica combinación de doble bombo y velocidad... AT WAR cuenta con una base demoledora, pero el desempeño de su guitarrista Shawn Helsel no es para menospreciar; éste también deslumbra con sus riffs híper veloces, tan aptos para el sonido Thrash.

Tocaron casi por completo el disco "Infidel", como así también algunos temas de sus dos viejos trabajos discográficos editados en los años 80´s; más un cover de Motorhead. Fueron aproximadamente sesenta minutos (devastadores!) de alto Thrash Metal.

Para destacar la buena onda de cada integrante de AT WAR, quienes se tomaron fotos y compartieron cervezas con el público antes de subir al escenario.

Felicitaciones y agradecimientos a la gente de Pacheco Records por llevar a cabo este show, donde sin dudas se valora mucho más la pasión, el sentimiento, la humildad y la honestidad, que en cualquier otro evento donde estuvieran como cabezas de cartel otros músicos más convocantes o redituables. Por suerte hay gente que sigue viendo las cosas desde otra óptica, y se la juega por lo que siente, dejando de lado otras cuestiones y permitiendo a su vez, concretar el sueño de muchos.

Comentó: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-

lunes, 16 de agosto de 2010

MASTIFAL en Colegiales: Presentación oficial de "Intermundia"



Una vez más OXIDO se calza el smoking para una velada paqueta, una noche especial, una noche de celebración donde el Metal más candente descorcha champagnes, o (no seamos tan estirados) algunos fernets con cola.

El motivo del jolgorio: MASTIFAL cumplía quince años como banda, y de paso presentaba en sociedad su nuevo disco "Intermundia", el cuarto de su carrera, motivos más que suficientes para considerar a la fecha como un evento especial.

Pero eso no fue todo, como broche de oro se celebraba también la reedición de su primer álbum "Holocausto Mental" y hacían un show previo solo para fans en el escenario secundario del Teatro, solamente con temas de ese disco. Los fanáticos más que agradecidos. Invitados a la fiestita de la matinee estuvieron los uruguayos Death Certificate y, como ya dijimos, los cumpleañeros. Lamentablemente no pudimos estar presentes en este mitín, pero llegamos justo cuando estaba abriendo su show en el escenario principal Bruthal 6.

Está claro que el principal negocio de Bruthal 6 es sonar potentes, lo suyo es el Metalcore moderno y violento. Uno de sus referentes máximos son Slipknot, sin embargo estos chicos se las arreglan para sumar cositas propias en su música y en sus shows. Vestidos con sus clásicos atuendos negros y con su pintura facial, entretuvieron a un jóven público que cantó y coreó los temas de su CD, editado hace ya un par de años, con entusiasmo. Su set duró casi una hora y se fueron muy aplaudidos.

Era el turno para Avernal de hacer su aparición. Otra de las bandas más importantes del Metal extremo nacional, que este año presentó oficialmente su último plástico "Miss Mesías" (muy cerquita del Teatro), unos meses atrás. Si para Bruthal 6 la principal influencia es Slipknot, para Avernal lo es Entombed, y eso es vox populi; comenzaron su set con "1000 Navajas", bajo un sonido poco menos que horrible, que por suerte fue mejorando con el correr de las canciones. El Death 'n' Roll a la sueca de Avernal no parecía ser el género más apreciado por la mayoría de los allí presentes, que de todos modos escucharon y vieron con respeto al combo de Cristian R, quien dejó todo sobre el escenario, como es habitual. Aprovecharon para meter varios temas de "Miss Mesías" como "La Resurreción", "Infectado por el Odio" o "Donde Está tu Mesías Ahora", más algunos títulos de "No Hope", como "Hiding my Rage"; y los hitazos de "El Sangriento": "Voracidad", "Puñalada" y el tema homónimo. Cerraron un set ajustado pero con deficiencias técnicas aquí y allá, que, a mi gusto y parecer, no terminaron de opacar el show de la gente de Quilmes.

Y ahora si, la noche se vistió de gala. Tras el telón que protegía el escenario, ya se podían ver dos grandes paneles con el arte de tapa de "Intermundia"; sobre los palcos superiores del Teatro y en cada flanco, tres grandes pantallas iluminaban en blanco el logo de la banda y el arte de su nuevo disco; al fondo del escenario un gran telón revestía las paredes y le daba un toque de elegancia al recinto de Colegiales, mientras sonaba "Inducción", la intro de "Intermundia", y las figuras de la noche se acomodaban en sus puestos: Alejandro Zon tras una blanca batería, Alex Martin en el bajo, los guitarristas Diego Conte y Matías Munighini, y Miguel Maciel en la voz.

MASTIFAL puede catalogarse como el quinteto que pudo llevar a la Primera "A" al Metal extremo nacional, relegado históricamente al underground. Esta gente puede jactarse, no sin esfuerzo, de ser la agrupación más convocante del Metal más radical en Argentina; o que por lo menos trascendió con éxito los rígidos barrotes del under para colarse (con justicia) en los grandes escenarios del país, o en los festivales más importantes (y mainstreams) de la industria. Esto es un logro que no debe tomarse a la ligera.

La presentación de "Intermundia" debía ser acorde a una banda de primer nivel y así lo fue. Con un sonido perfecto, compacto, nítido, MASTIFAL comenzó su show con "Puertas & Laberintos", y fue el primer y furioso pogo de la noche, agite que no cesó casi en ningún momento. Se pegó -como era de esperar- "Ojos de Buey", otra gran canción de este nuevo trabajo. "La Red" trajo un rebaje en la velocidad, más no en la intensidad del show.

El público de MASTIFAL merece un párrafo aparte. No se puede decir que el Teatro haya estado colmado, pero los cuatrocientos y pico de chicos que estuvieron ese sábado en Colegiales no hicieron más que calentar la fría noche porteña con pogo, aguante y fervor; un fervor pocas veces visto para una banda que no sea (pongamos como ejemplo) Horcas, Logos y ni qué hablar de Almafuerte. Pero hay una nueva generación de metaleros alzando sus brazos ante el ritmo demoledor del Death/Thrash más moderno. Esto, sin lugar a dudas, es una clara muestra de dónde está el futuro del Metal nacional, más allá de la ortodoxia de los veteranos del género y de las actitudes reaccionarias propias de los fans más acérrimos y apegados a los viejos sonidos.

El show no decayó en ningún momento, una a una iban pasando las nuevas composiciones. El entusiasmo del público contrastaba un poco con la falta de comunicación de la banda para con su gente, pero esto no parecía afectar al caldeado ánimo general.

La presentación de "Intermundia" estuvo mechada por clásicos del grupo tales como "Culto Vacìo Radical" o "Más Allá de la Razón", temas con los que explotó el lugar. A la hora de los postres, y en el final de "Reino de la Ausencia", sobre la outro tanguera del bandoneón arrabalero, subió al escenario el Pato Larralde, para hacer el recitado final del tema. Ovacionado por la horda de -a esta altura-, muy sudados metaleros, al grito de "Patooo, Patoooo", el barbado cantante de Sauron se quedó para cantar a dúo la pesada versión del clásico de Riff "Que sea Rock", poniéndole la cuota de color que el concierto necesitaba.
Otro invitado de lujo fue Iván Sención de Jerikó, que subió para hacer algunos coros ya casi finalizando el recital, que duró un poco más de hora y media; show que estuvo signado por un profesionalismo apabullante y una solvencia propia de una banda de alta jerarquía.

Conclusión: MASTIFAL son una especie de "eslabón perdido" del Metal nacional. Sin llegar a los extremos de popularidad de los grandes de la escena, tampoco son una banda más del pelotón del under. MASTIFAL es un caso especial. Un grupo que sin llegar a ser vanguardistas o adelantados a su época, pudieron lograr un reconocimiento y una aceptación popular, dentro de un estilo casi elitista como lo es el Death Metal. Era hora que eso pasara, y le tomó quince años a los músicos llegar a esto. El próximo desafío sería darle al quinteto una proyección internacional, y que finalmente nuestro país tenga una banda embajadora y representativa del Metal en la escena extrema mundial. El show del sábado 14 de agosto de 2010, demuestra claramente que tienen con qué.

Muchas gracias -como siempre- a la querida Lucy de 4G Producciones y Pure Evil, por su gentileza para con nosotros.

Comentó: Alien, para OXIDO.
Foto: Alien.-

domingo, 15 de agosto de 2010

STRYPER + LOGOS en El Teatro Flores: Una fiesta inolvidable



Sábado de frío y tristeza en Buenos Aires, 14 de agosto de 2010: fecha elegida para el primer desembarco en Argentina de una leyenda de los dorados 80's (dorados y negros, en este caso!): aquéllos polémicos e irreverentes sujetos que allá por la mitad de esa histórica década sorprendían al mundo con su peculiar invento: el White Metal. Incompatibilidad de términos? En esos momentos muchos pensamos tal cosa (me incluyo). Hoy en día, mientras los tipos desarrollan su "25th Anniversary Tour", y después de haberlos visto en escena, ya no lo creo más.

Debo admitir que mi interés personal por ver a STRYPER, a priori no era grande. Me terminó de convencer el glorioso Beto Zamarbide, la emblemática voz de V8 y LOGOS, tras el reportaje telefónico que le hicimos en el Oxido de la semana pasada...: "No sabés lo que son estos STRYPER en vivo, más de uno se va a llevar una gran sorpresa... Va a ser una auténtica fiesta!"... Esas habían sido las proféticas palabras del Gran Beto, quien nos demostró a las claras que si de Heavy Metal se trata, pocos saben tanto como él.

Precisamente fue LOGOS que a eso de las 19:50 hs., y ante un Teatro Flores ya casi colmado en su capacidad, abrieron el fuego sagrado de esta noche.
Ya de entrada nos dimos amplia cuenta de cómo se desarrollaría la velada, y del rol que jugaría el público en la misma: el apoyo a LOGOS fué total desde los primeros acordes de "Marginado", su himno de apertura.
Ya hemos tenido chance de ver a LOGOS en vivo varias veces, pero no creo equivocarme si afirmo que la de anoche fué la mejor presentación que le hemos visto, o al menos la que más nos gustó. Munidos de un sonido más acorde a banda principal que a invitados, el cuarteto se movió como pez en el agua, amparados en la descomunal potencia y aceitamiento que poseen las tres partes instrumentales: la base Scasso-Ponce suena cada día mejor, y su nivel de profesionalismo es llamativo. La mágica creatividad de la viola de Miguel Roldán cobija un universo de sensaciones en cada composición. Y el Beto... nada se puede agregar que no se haya dicho sobre su carisma escénico o su reconocida capacidad de comunicación a través de las letras de LOGOS... a esta altura todo es redundante: seriedad, contundencia y calidez, son vocablos atinados para su persona.
Lo que sí podemos agregar es acerca del estado de su voz: anoche, el hombre cantó mejor que en sus mejores tiempos... me entienden?

LOGOS nos entregó -básicamente- las composiciones incluídas en "Plan Mundial Para la Destrucción" y "A Través de los Tiempos", en este último caso esquivando las que corresponden a la época de V8, excepto por la canción del nombre del álbum. Pasaron "Darse Cuenta", "Arden en el Cielo", "Confusión Mental", "No te Rindas", "Miedo a la Libertad", "Viaje a la Realidad", "Muerte Sin Gloria", "Rescatando lo Perdido", "Ven a la Eternidad", el referido "A Través de los Tiempos" y el cierre a pura fiesta con "Como Relámpago en la Oscuridad", ante la masiva demostración de afecto y cariño de parte de todos los presentes...

El set de LOGOS se prolongó durante exactamente una hora, y ése fué el mismo período de tiempo que tuvimos que aguardar para que la banda alma máter del White Metal pisara por primera vez un escenario argentino, tras estos veinticinco años de ruta.

Y amigos lectores, déjenme decirles que lo que vimos a partir de allí nos dejó muuuuuuuuuuuuy sorprendidos... gratísimamente sorprendidos.
Quien escribe reconoce estar lejos de ser un experto en la discografía de STRYPER: conozco los nombres de todos sus álbumes, pero sólo había escuchado detenidamente dos de ellos, los más antiguos: "The Yellow and Black Attack", de 1984, y "Soldiers Under Command", de 1985. Nada más. Y honestamente... mucho no me habían impactado, ninguno de los dos. Hasta anoche.

Lo que vimos, para que quien no haya ido se dé una clara idea, es una banda absolutamente impresionante, que -en lo personal- logró algo que hace mucho nadie lograba sobre un escenario: mantener mi atención a full, durante cada instante de cada tema, en todo lo que se desarrollaba ahí arriba.

Michael Sweet, cantante (y qué cantante!!!) y guitarrista; su hermano Robert Sweet, baterista (y qué baterista!!!, encima sentado en una posición fuera de lo común, de costado hacia la gente); Oz Fox, cantante (y una vez más...: qué cantante!!) y guitarrista; y Timothy Gaines, bajista, conforman este cuarteto formidable de incandescente y melódico Heavy Metal tradicional llamado STRYPER... Aquí no caben los adejetivos de White, de Glam ni de Hard Rock, amigos... esto es simplemente Heavy Metal del mejor, ochentero y aguerrido al máximo, sin vueltas ni concesiones.

El combo es una perfecta maquinaria súper aceitada, donde cada 25% ayuda a la efectividad y perfección del todo, pero igual así es imposible no destacar la labor del carismático dúo de hermanos Sweet: la voz de Michael es sencillamente conmovedora, increíble. Y está en un nivel que más de un veinteañero anhelaría. Michael condujo todo el show, valiéndose de sus magníficas dotes como vocalista, pero también de su innata simpatía sobre el tablado.
Y Robert se nos antojó como uno de los mejores bateristas que hayamos visto nunca, no destacándose por su velocidad ni su técnica, sino más bien por su contundencia tras los parches, a la cual debemos sumarle la melodía justa que el blondo sujeto supo imprimirle a cada una de las canciones.

Precisamente fué Robert quien se encargó de cumplir, promediando el concierto, con un ritual que seguramente muchos viejos fans estaban aguardando: se bajó de su tarima y comenzó a arrojar Biblias a los presentes... Biblias en ediciones de tapas blandas, eso sí... :)

Y el que también contribuye en grado sumo a apuntalar a los dos mencionados es Oz Fox: toca muy bien, pero canta aún mejor. Eso fué un detalle fundamental de la noche: los coros a tres voces, impecables, gancheros, poderosísimos, cristalinos... una fiesta auditiva.

Como en el caso de cada banda que nos visita por vez primera, hubo un paneo por los distintos álbumes de cada época, siendo la totalidad de los títulos desaforadamente festejados por la masa que abarrotó las instalaciones de Flores, pero siempre en un marco de absoluto respeto por el prójimo. Los que más nos gustaron a nosotros: "Loud 'n' Clear", "Reach Out", y los dos bises: "To Hell With the Devil" (sin dudas, su título más hitero) y "Soldiers Under Command". También hubo lugar para un cover (inesperado?): "Breaking the Law"... de Judas Priest... xD
Hay que ser justos y destacar el impecable sonido que acompañó toda la presentación de los californianos, uno de los mejores que hayamos escuchado en años!

Honestamente, un evento que será difícil de olvidar, perfectamente organizado por la productora Icarus Music (gracias Marcela, Carlos, Wata!), al cual la gente respondió en forma masiva (más de lo que a priori pensábamos) y admirable. Dejando la puerta abierta, suponemos, para una segunda venida de STRYPER por estas tierras, donde evidentemente muchos sabían lo que nosotros no tanto...: que el White Metal tenía entre sus representantes un exponente a la altura de las mejores bandas heavies del mundo...

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

sábado, 7 de agosto de 2010

GENE LOVES JEZEBEL en Niceto, 5 de agosto de 2010



Noche fria en la ciudad de Buenos Aires, qué mejor que ir a un recital y moverse un poco para acalorar el cuerpo...

Camino a Niceto, el reducto de Palermo, no se veía mucha gente en la calle. Es mas, a medida que me acercaba al boliche, era como que cada vez habia menos vida nocturna...

Al llegar a la puerta, me encontré con una fila de personas que aguardaban para ingresar al lugar; esto estuvo muy bien organizado cabe destacar, ya que una cola estaba asignada para el público en general, y otra hilera para los acreditados por prensa e invitados. Puntualmente a las 21 hs. hicimos nuestro ingreso.

Por ser la primera vez que esta cronista iba a Niceto, me gustó mucho el lugar para realizar este tipo de eventos; es muy acogedor y a su vez amplio, no llega al tamaño de otros reductos mas populares, pero este tipo de recitales son muy acordes a la ambientación de este antro, con su barra y demás. Aparte, es bastante cómodo para acceder.

Siendo las 21:30, y tras una espera matizada con música ochentosa de fondo (hagamos un paréntesis: al fin una vigilia sin tener que soportar cánticos o bandas que nada tienen que ver con el show principal, ya sea el dinosaurio Barney o lo que fuere!), subió a escena la única banda soporte de la noche, Diesisiete. Según pude saber mediante los allegados presentes, esta agrupación lleva ese nombre ya que al formarse, sus integrantes tenian 17 años de edad, y les quedó esta original denominación. Para este entonces, el lugar comenzaba a llenarse de gente, calculo que ya habria casi unas doscientas personas.

Diesisiete me trajo muchos recuerdos, pero recuerdos extraños, como que veia imágenes de años atrás, como el verano del 98... :) Bueno, algo asi: su estilo es mas bien pop adolescente, no iba muy de la mano con este público. Era como verlos a ellos por un lado, y a la presentación estelar por otro. Es mas: interpretaron un cover de Soda Stéreo, mas precisamente "Persiana Americana"; que si bien estuvo bien ejecutado, no entusiasmó mucho a los presentes. Ya sabemos las limitaciones de sonido que suelen sufrir los combos invitados, pero pensamos que en este caso haya tenido algo que ver el momento que vive el ahora solista Gustavo Cerati.

Diesisiete estuvo alrededor de una hora en el escenario, y a eso de las 22.30 culminaron su presentación. Quedamos nuevamente con la música de fondo haciendo muy agradable la espera, para ver con ansias a la banda principal de la velada.

Tras transcurrir media hora, y después de corridas, arreglos, preparaciones y demás, a las 23 hs. comenzaron a sonar los primeros momentos de GENE LOVES JEZEBEL.

Para mi sorpresa, la banda sólo contaba con la presencia de uno de los hermanos Aston, Michael. Pero ahi me enteré que estos músicos tienen cierta curiosa manera de manejarse en el mundillo, ya que tras algunos problemas internos, Jay Aston utiliza el nombre GENE LOVES JEZEBEL para las presentaciones en U.S.A., y Michel lo hace para las performances en U.K. y Europa, mas el resto del mundo. Pero siempre es la misma banda... ¿?

Pero bueno, lo importante es que el grupo estaba en pie. Comenzaron muy bien, repasaron los hits de siempre, en especial esos recuerdos de los dorados 80's. Temas como "Heartache", "Exploding Girls", "The Cow", entre otros. La imagen se mantuvo bien cuidada, cuero y ajustado, jaja! Pero al margen de eso, el muchacho -que ya tiene bastante edad- se mantiene en forma.

A medida que pasaban el tiempo y los temas, noté como que cada vez la banda se distanciaba mas del publico, ya que Michael se apoyaba mucho en la gente para que cante todo, y si bien una trata de saltar y cantar un poquito a veces, creo que no habia mucho entusiasmo para acompañar mas de la mitad de una canción. Tal vez fue el punto flojo de la noche, tal como que cada vez habia que participar mas, sino era todo instrumental. Igual los fans se portaron de diez, no aflojaron con los cantitos, y los melosos recordaron viejas epocas del legendario antro porteño Requiem. Obviamente, mas de la mitad de la asistencia estaba por encima de la linea de los 25, 30 años.

Para despedirse, Michael se sacó su ajustada camisa negra y se puso la camiseta de la seleccion nacional (seguimos con lo mismo!) y cerró con su himno "Desire", que se prolongó por casi diez minutos. Bueno, en el medio mecharon un poquito de "Paranoid" y al final "Anarquia en el Reino Unido", en cortos fragmentos.

Fue una grata presentación, y también muy buena la organización a lo largo del show; tal vez me hubiese gustado ver un poco mas, ya que el set completo duró menos de una hora y media, no más de unos diez títulos. Pero me quedé conforme y contenta de ver a esta histórica expresión de la Darkwave, con muchos años encima, y aún vigente. Al lugar terminaron asistiendo unas trescientas almas.

A la salida el frio no aflojaba, pero el calor humano nos dejó esa satisfacción suficiente para hacer pasar cualquier tiritar.

Muchas gracias a Gloria Carbone, por su gentil acreditación al evento, y les dejo también alguna imagen tomada desde atrás de todo, desde un metro sesenta de altura... :D

Comentó: Marcelle Lefineau, para OXIDO.
Foto: Marcelle Lefineau.-

miércoles, 28 de julio de 2010

Thrash Metal en C.B.G.B.: DEVASTACION, ZOOFILIA, OPRESOR y DARK WARRIOR



El sábado 24 de julio concurrimos al C.B.G.B., local ubicado en Bartolomé Mitre al 1552 en el barrio capitalino de Congreso, para presenciar el B.A. Atomic Attack Fest, que congregaba a las bandas thrashers Devastacion, Zoofilia, Dark Warrior y Opresor.

Un vez dentro del recinto, me llamó la atención el diseño del escenario, muy particular por cierto… bastante elevado, en forma ascendente, con algunos escalones. Este peculiar tablado permite observar a cada músico perfectamente desde abajo.

Para iniciar esta velada nada mejor que los experimentados Zoofilia (agrupación que hace años la viene remando dentro de la escena extrema nacional), quienes con su violento Death Metal sacudieron las paredes del C.B.G.B., y a su vez comenzaron a calentar la fría noche porteña. La banda en su conjunto suena muy compacta, aunque la labor de su vocalista Hernán Alzamora siempre es de destacar por su garra y actitud, además de vociferar con gran ferocidad.

Luego llegaría el turno para el grupo Thrash Metal argentino de mayor trayectoria que sigue en vigencia, nos estamos refiriendo a Devastación. Su vocalista y guitarrista Walter Ortiz es uno de los mejores compositores del Heavy Metal vernáculo, ya que sus letras poseen un fuertísimo compromiso con las cuestiones político-sociales, como así también con las diferentes barbaries que han sufrido los aborígenes en estas tierras. Fieles a su sonido, Devastación realizó un set impecable, durante el cual los presentes expresaron su apoyo hacia ellos. Walter manifestó sus pensamientos en varias ocasiones. En una de ellas dijo que "aparte de la corrupción, lo peor que le pasó al país es la cumbia villera, que se encarga de fomentar el robo". 
Esta agrupación es un leal ejemplo de honestidad y humildad, que sigue demostrando cómo a través de los años se persiste en hacer buen Metal.

En tercer lugar apareció Dark Warrior, para esparcir su Thrash ochentoso bien ejecutado, recreando el sonido de las viejas glorias del estilo. Ejecutaron temas propios, los cuales tienen la fuerza y la furia justa para no parar de mover tu cabeza. Iván -guitarrista y vocalista de la banda-, mediante su tono de voz similar al del germano Mille Petrozza, genera el complemento exacto para cada composición. Realizaron covers de algunas gemas del Thrash alemán, motivando de esta forma aún más a los thashers locales para que no cesaran de hacer pogo.

La cuarta y última performance estuvo a cargo de Opresor, también cultores de un Thrash punzante y rápido, como para que no decaiga la intensidad reinante en el lugar hasta ese momento. Este quinteto entregó una labor aplastante, ejecutando títulos de su reciente trabajo discográfico debut, "Fiebre de Guerra", dando el golpe final de knock out al público presente en la noche de Congreso.

En resumen: este B.A. Atomic Attack Fest se transformó en una excelente fecha, muy bien organizada y con un buen marco de espectadores, lo cual nos pone muy contentos por la calidad de los músicos intervinientes.

Comentó: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-

lunes, 26 de julio de 2010

ALAKRAN en El Teatro Colegiales, 24/7/2010



El motivo para acercarnos al reducto de Federico Lacroze y Alvarez Thomas, era por demás justificado: la posibilidad de ver en acción a una de las agrupaciones más emblemáticas de fines de la dorada década del 80' en nuestro país: ALAKRAN, el combo liderado por el carismático cantante Mario Ian, poseedor de un timbre vocal distintivo y cuasi único dentro de nuestra escena.

Por ende, siendo las 19 y monedas en la tarde del pasado sábado, hicimos nuestro ingreso al antro en cuestión. Lo primero que vimos fué que el sitio se encontraba semi vacío, mientras los primeros invitados, Bloom, subían a las tablas. Lo de esta gente transita los caminos del Hard Rock, no muy lejanos del estilo de la banda principal de la noche. Adolecieron de algunos inconvenientes sonoros, especialmente el violero líder. Los legendarios Kiss merecen ser citados como la influencia más prevaleciente en la propuesta de Bloom; de hecho el cierre de su set fue con un cover de los neoyorquinos: el ultra conocido "Love Gun".

Pasado muy poco tiempo, tras la bajada de Bloom del escenario, Mike & Desafiados tomaron ese lugar. Y el comienzo fue con una versión de "El 38", de Divididos. Hubo un par de composiciones propias, tales como "Hombre de la Calle", que nos parecieron correctas. También permitieron a un par de invitados que los acompañaran en sus interpretaciones. En su momento ya habíamos visto a este quinteto en acción, y podemos decir que notamos una mejora en su accionar.

Tras una media docena de títulos a cargo de esta agrupación, el siguiente turno fue para Seyer, banda que acumula muchos años de ruta a través del under argentino. Lo suyo es Heavy Metal a lo Judas, o sea de corte netamente clásico. El mayor inconveniente con el cual nos topamos fue la cuestión del sonido: durante los primeros tres temas, directamente la banda no se escuchó. Nos sorprendió la pasividad del sonidista ante este percance, el cual tardó demasiado en solucionarse; y por ello, Seyer se vió totalmente perjudicado. Y nosotros como público también, porque no exagero si digo que no escuchamos nada de lo que este trío interpretó durante la mitad de su set!

Hasta este momento, el ingreso de espectadores había sido muy lento, pero alrededor de las 21 horas, esto cambió considerablemente, dado que se acercaba el momento de que ALAKRAN comenzara a tocar.
Aproximadamente a las 21:15, pudimos empezar a disfrutar de una presentación del show, que consistió de imágenes proyectadas en una pantalla gigante, donde veíamos a los músicos siendo avisados de que tenían que salir a escena. Nos pareció original este detalle.

Con El Teatro prácticamente colmado, aquéllos que supieron ser precursores del Glam Metal en Argentina, aparecieron en escena; munidos de un vestuario acorde a una leyenda del rock vernáculo: anteojos oscuros, sombreros de cowboys, chalecos, camperas de cuero (blanca, en el caso del bajista!) conformaban la imagen del quinteto. La reacción del público al verlos en escena fue muy efusiva; máxime teniendo en cuenta que la edad promedio de los presentes, se nos antojó superior a los veinticinco años.

La banda sonó extremadamente bien, ajustada y poderosa. Potentes y ricos en matices, se nos permitió disfrutar a pleno de la maravillosa voz del Gran Mario Ian, un cantante excepcional que se encuentra en un justo punto de madurez dentro de su dilatada carrera. Pese a algunos pequeños problemitas generados con su retorno, de ningún modo se vió afectada su performance vocal.

El histórico violero de ALAKRAN, Walter Curry, también presente en este esperado regreso, nos entregó un solo pletórico de garra y sentimiento; inmerso en medio de un paseo a través de la escasa discografía de la banda: recordemos que ALAKRAN solamente grabó dos álbumes de estudio. Cabe señalar que el mismo Mario se hizo cargo de las seis cuerdas -semi acústicas- en un par de pasajes del concierto.

De modo tal que pudimos escuchar lo mejor de ambas placas, con grandes títulos como "Otra Vez en las Calles", "Siempre que Pienso en Vos", "Alguien nos Divide", "Entre Cielo, Tierra y Mar", "Vas a Ser un Dominado", "Si Todo Sigue Igual (Enciéndelo)", "Traidor", "Rompiendo las Cadenas que Nos Detienen", "S.O.S. Hombre Muerto", "Cuanto Más Fuerte (Ella es la Mejor)" y "En Nadie Confío"; dejando para el bis de cierre a uno de sus mayores clásicos: "Vagabundear", el que da título a su primer registro, del hoy lejano 1989.

Los fans se mostraron participativos, cálidos, y muy contentos por el espectáculo ofrecido por los músicos. En líneas generales, podemos afirmar que ha sido una enorme satisfacción haber podido estar presentes en esta noche de excelente Hard Rock, en la cual ALAKRAN aprovechó para grabar su primer DVD oficial, como así también un futuro CD en vivo. Además, cabe destacar el agradecimiento permanente manifestado por el quinteto hacia el apoyo brindado por los presentes.

Por nuestra parte, solamente resta agradecer a Lucía Chiarenza, responsable de prensa de la organizadora 4G, por su permanente gentileza para con nosotros.

Comentó: Eduardo Savia, para OXIDO.- 

IMPERIO en The Roxy Live Bar: Presentación oficial de "Latidoamérica", 23/7/2010



Arribamos a las 19 hs. al Roxy Live Bar de Palermo, con grandes expectativas de lo que sería la presentación de "Latidoamérica", el flamante álbum de IMPERIO, tras varios años sin lanzar canciones nuevas en un disco de estudio.

Cuando llegamos ya había bastante gente esperando que abriera el reducto. Alrededor de las 20 subió al escenario Tercer Día, interpretando “Guiando la Fuga”. En el siguiente tema apareció como invitado el Turu Paredes, ex cantante de Razones Concientes. A continuación interpretaron “Aliento”, en el cual el músico invitado fué Gabriel Ganzo, ex batero histórico de Horcas, y que también formó parte de Razones Concientes. El vocalista de Tercer Día comentó que Ganzo era un gran amigo. Cerrando el show nos regalaron el cover “Vuelta al Barrio”, de los mencionados Razones Concientes, el cual fué muy alentado por la gente. Debido a la hora, y a que era día de semana, no había mucha gente aún en el RoxyTercer Día se fue muy aplaudido por el publico presente, y de a poco se veía a otros llegar.

A las 20:30 se presentan los experimentados Boanerges, con una intro previa solamente acompañada de los teclados y guitarras… y pegados, los temas “Poder Soberano”, “Mundo Diferente” del nuevo álbum, "Hora Novena"; “Nueva Oportunidad” y “Una Novela”. En total Boanerges tocó cinco canciones, a lo largo de las cuales demostró un gran talento musical y un muy buen sonido. A pesar de que no comparto su ideología, me dejaron con la boca cerrada desde el aspecto musical. Se retiraron aplaudidos por los espectadores presentes, y a medida que iba pasando el tiempo el lugar se iba llenando.

Alrededor de las 21.30 sube a los escenarios la banda más esperada: IMPERIO.
En el interior del lugar había mas de doscientas personas, todos alentando y gritando la remanida “Pan y vino, pan y vino...".
Comienza a soar la intro "Vuelo Inicial", con los telones aún cerrados. Entonces se abren, y se puede ver al tecladista en escena. De allí rápidamente pasamos al título que da nombre al álbum, “Latidoamérica”, donde los fanáticos se mostraron haciendo pogo y cantando casi desaforadamente (Ahora si que Christian Bertoncelli no podía decir lo mismo que dijo la primera vez que lo tocaron, o sea que nadie sabia la letra y él mismo podía equivocarse al cantarla!). Todo el público presente sí conocía la lírica, y no paraban de cantar junto a él.

Detrás siguió “Tal Vez tu Latir me Salve”; después una de las viejas composiciones: “Eres”, canción muy pogueada por la masa. Luego “Prisionero”, y a continuación “Sigilosa”, donde se presentó como invitado a Javier Barroso (ex Lorihen, actual Magnos), quien fue muy aplaudido, consiguiendo una gran interpretación del mismo. Tras éste, uno de los clásicos mas esperados: “Paz en la Tormenta” siendo vocalizado magníficamente por Barroso y por Christian, con un gran desplazamiento sobre el tablado. A pesar de que surgieron dificultades con el sonido, la gente y los músicos le iban poniendo toda la onda para disfrazar tal hecho, y que no se note. Javier Barroso realizó una gran demostración, mandándose cada agudo que te dejaban boquiabierto! Se retiró muy vitoreado y sin dar tiempo a nada, IMPERIO continuó con “Maleficio”, en el cual uno de los equipos de sonido se rompió y tuvo que ser cambiado. Aquí Christian acotó que eso era un maleficio, tal como dice la canción. Mientras el problema técnico se intentaba solucionar, los fans pidieron un solo de la bata -a cargo de Hernán Coronel-, donde asistimos a una gran interpretación del mismo: terrible solo nos brindó!!

Como el inconveniente continuaba sin solución, el publico pidió ahora el solo de voz, y Christian interpretó “En Tiempos de Estío”, acompañado por todos.
Cuando el trastorno sonoro se arregló al fin, arrancaron con “Guerrero Legendario", seguido de “Las Musas de Ulises”, con la gran mayoría cantado a la par de Christian Bertoncelli.

“Miércoles de Cenizas” fué el siguiente, pegado al cual otro clásico: “Para Mi Gloria o Mi Fracaso”, pogueado a toda máquina. Dejando que los fanáticos participen, Bertoncelli paraba de cantar y escuchaba a la gente con una gran sonrisa; fue notorio que los músicos se sorprendieron muy gratamente con el soberano, porque muchos se sabian gran parte de las letras, y las cantaban a la par del vocalista. Esto se acentuó durante “La Ultima Arenga”.

A continuación “Volveré”, seguido de “Alas de Memoria”, composición que a más de uno nos emocionó: no puedo negar que en lo personal, por más que escuche mil veces ese título, siempre voy a terminar largando un lagrimón.

Luego desfilaron “El Cóndor Pasa”, el aclamado “Abismos en el Cielo”, “El Tiempo Dirá” y el casi himno “Será Una Gran Victoria”. Así estábamos por cerrar una noche magnifica, aunque en ese instante se produjo un mínimo altercado con un espectador, rápidamente solucionado por Bertoncelli poniéndole un toque de humor, y despertando hilaridad en sus seguidores.

Para ir cerrando quedaron “El Inmortal” y finalmente “Voy a tu Encuentro”.
Después de una hora y media de recital, no podemos quejarnos de nada, dado que a pesar de los inconvenientes, IMPERIO entregó lo mejor de parte de sus integrantes, con el agradable plus del notable compañerismo que se pudo apreciar entre ellos.

Muchas gracias a Lucía Chiarenza, de 4G Producciones, por su gentil acreditación para OXIDO, para así poder compartir este buenísimo evento.

Comentó: Nitzi Fernández, para OXIDO.
Foto: Nitzi Fernández.-

martes, 20 de julio de 2010

2da. Feria Internacional del Coleccionismo Discográfico en Buenos Aires



Durante los días 16, 17 y 18 de julio se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires la 2da. Feria Internacional de Coleccionismo Discográfico, en el Centro Costa Salguero.
Invitados nuevamente por la gente de Arrow Distribuidora, decidimos concurrir con sumo gusto. Por agosto de 2009, momento en el cuál se realizó la primera exposición, nos había quedado la idea -en base a lo hablado oportunamente con los distintos participantes-, de una posible reedición del evento. Un año después, todas aquellas sospechas quedaron materializadas en una nueva fiesta cultural, con la música como punto de encuentro.

Las expectativas para esta edición en particular se centraron -casi en exclusividad-, en el vinilo, el cual está viviendo un revival de proporciones asombrosas. Sabido es que el formato ha conservado desde su nacimiento un núcleo duro que ha permanecido fiel gracias a su carácter artesanal, y en menor medida, a la supuesta superioridad del sonido analógico sobre el digital, algo discutido no por la veracidad de la afirmación, sino por lo notable que pudiere resultar al oído humano.

De cualquier manera, el formato que nos atañe, y que por estos días causa furor a nivel mundial (sino fíjense como los diversos sellos internacionales editan material estreno de sus artistas en esta modalidad, algo que hace diez años solo se hacía de manera marginal), pisa cada vez más fuerte en nuestro país, donde discos que hasta hace un par de años eran el fusible ante cualquier limpieza de rutina, hoy se ofrecen por internet a sumas que en muchos casos rondan las tres cifras.

Por si fuera poco, se está dando un fenómeno que suma día a día más adeptos, el cual consiste en conseguir “lo inconseguible”. Todos estos comportamientos hacen de la Feria del Coleccionismo Discográfico una oportunidad única a nivel nacional -e incluso sudamericano-, para el único fin de satisfacer estos hermosos -y en muchos casos, onerosos- caprichos.

En particular, este año nos encontramos con más material, incluyendo VHS, CDs y remeras; también se expusieron entradas de recitales, entre ellas una de invaluable valor histórico (pero sí económico: $ 2.000!!!) de Kiss en la cancha de Boca en el año 1983, evento que a la postre fue suspendido.

La diversidad sonora en su máxima expresión se hizo presente, en especial (y lo celebro con orgullo) por la cantidad de material enrolado en el mundillo Heavy Metal, cuya contrapartida fue la gran afluencia de público en busca de estos ítems. Aún los sellos o distribuidoras que no trabajan material Heavy, poseían en su catálogo algún disquillo para la ocasión. Hemos tenido la oportunidad de ver muchísimas ediciones de lujo, entre ellas dos de Black Sabbath con singles del período 69-79! Y un box negro con los discos de la era Dio! Otro tanto tuvimos con Megadeth, Metallica ó Iron Maiden. Todas gemas, que con el solo hecho de observarlas, nos generaron deleite, asombro y emoción.

Si hablamos de cuestiones menos felices, ciertos vinilos y ediciones limitadas en CD se ofrecieron a precios por demás elevados. Con referencia al primer formato, no pocos ejemplares con no más de dos años desde su salida (por ende, carentes de valor histórico) se vendían entre $ 220 y $ 250, lo cual no deja de ser extraño, siendo que en la web de sus respectivos sellos, los precios del mismo material rondan los veinte euros.

Por segunda vez consecutiva la feria ha dejado una sensación de éxito, sea tanto a nivel comercial como publicitario. En este último punto resaltamos el impecable trabajo a pulmón que hace Alejandro Devetak, a través de la Distribuidora Arrow, difundiendo bandas under de Argentina y Latinoamérica.

Desde una mirada más personalista, nos ha quedado la hermosa satisfacción de haber disfrutado la música desde un lugar completamente distinto, pero con la misma pasión que nos une y caracteriza a todos los amantes del arte más bello y emotivo.

Finalmente, por si les interesa, les dejo data de algunos de los expositores presentes en este atípico fin de semana, los que se especializan en nuestra música:
Arrow Distribuidora: http://blogs.myspace.com/arrowdistribucion
BlackStar: http://blackstar3.com.ar
Requiem: http://requiemweb.com.ar
Icarus Music: http://icarusmusic.com.ar
Liverpool: Av. Cabildo 2136, Capital Federal.
Metal Bitch Records: http://metalbitchrecords.com
2M Producciones: http://2mproducciones.com.ar

Comentó: José María Aicardo, para OXIDO.-

miércoles, 14 de julio de 2010

KRISIUN en Asbury, 10 de julio de 2010



En abril del año 2007, la banda brasileña KRISIUN se presentó por primera vez en Argentina. En aquella ocasión compartieron la fecha con una de las agrupaciones mas representativas del Thrash Metal de la Bay Area de San Francisco; nos referimos a Testament. En dicho evento -al cual tuve la fortuna de poder asistir y presenciar un show de KRISIUN inolvidable-, me hubiese gustado apreciar durante más tiempo a estos deathmetaleros sobre el escenario.
Pasaron tres años para tener la posibilidad de ver al trio brasilero nuevamente, y esta vez como cabeza de cartel, para poder saciar ese gusto a poco que nos quedó en su anterior presentación.

Comenzamos a comentar lo ocurrido en el Asbury Club: ingresé a eso de las 18:30 horas. Para ese momento se disponía a tocar Angkor, viejos luchadores del under extremo argento, quienes comenzaron con una intro con toques bastante siniestros y oscuros cuyos sonidos provenían del teclado que ejecutaba el guitarrista, mientras el vocalista recitaba una especie de invocación al diablo (o algo similar…). El estilo que ejecuta Angkor se podría definir como Black Metal con toques Death.
Tras el segundo tema, aparece por la parte de atrás del escenario un señor con algunos kilos de más, vistiendo un jogging negro, una remera roja, una capa del mismo color, portando un tridente (!!) y con su rostro cubierto por una máscara: estábamos en presencia del mismísimo Satanás… xDD. Una cuestión extramusical que generó mucha gracia, aunque ésta no seria la única presencia de engendros del mal: luego de algunos minutos, surge otro individuo con una túnica negra y enmascarado como un demonio, sosteniendo entre sus manos un cráneo humano, el cual no parecía ser de cotillón.
Mas allá de estos sucesos, en el plano musical Angkor sonó de forma aceptable.

Luego llegaría Inferi, conformado por tres integrantes, quienes portaban pinches y demás accesorios en su indumentaria y que generaban un buen complemento visual. Temas veloces cargados con una dosis equilibrada de Black y Death Metal. En uno de los costados del escenario podíamos ver una guitarra, de la que minutos más tarde se haría cargo Patricio Castelli (violero de Bloodparade), quien se acopló perfectamente a la performance de Inferi. Un set cargado de potencia e intensidad nos otorgaron los músicos en esta presentación.

Mientras compartíamos algunas cervezas con amigos, nos disponíamos a apreciar la propuesta de Climatic Terra, quienes desde su inicio hasta la actualidad ha sufrido varios cambios de integrantes entre sus filas. Al transcurrir una serie de temas, observamos que entre los presentes no se generaba ninguna clase de respuesta, como si ocurrió con las bandas anteriores. Los incesantes gritos provenientes de su vocalista Nadia El Shobkshy provocaban una saturación auditiva, notándose un elevado aumento en las perillas del volumen. Ejecutaron en su mayoría composiciones propias, más un cover de Carcass.

Arribando a las 21 horas, Matan S.A. comienza a escupir todo su frenético Old School Death Metal ante un buen marco de asistentes para ese momento. El líder y vocalista Wata -como ya es su costumbre-, llevando un vendaje con manchas de sangre en una de sus manos, a modo de un típico asesino de película de terror de los años 80´s. Algo más de treinta minutos bastaron para reafirmar que Matan S.A. en su conjunto está sumamente afianzado, y además lo logra manteniéndose fiel a las raíces del genero.

La última apertura de telón de la noche fue a las 22 horas, momento en el cual la aplanadora sonora de KRISIUN se pone en marcha; siendo el tema "Slaying Steel" de su más reciente trabajo titulado "Southern Storm", el elegido para iniciar esta alta demostración de brutalidad. "Combustion Inferno" en segundo lugar, para detonar un desbordante pogo que se convirtió en una cacería humana.

La velocidad y la técnica desplegada por Max Kolesne detrás de los parches es asombrosa. Por tal motivo, las composiciones de KRISIUN tienen ese toque tan característico -casi inconfundible!- en la bateria, que a esta altura es una marca registrada.
Alex Camargo, a cargo de la voz y el bajo, fue el encargado de dialogar con el público, manifestando sentirse muy cómodos tocando nuevamente en Argentina; incluso mencionó a V8 como un referente del Metal sudamericano, motivo por el cual los fanáticos comenzaron a corear el nombre de este grupo seminal del Heavy argentino, mientras algunos empezaban a pedir que tocaran "Destrucción", cosa que no ocurrió.

El trio brasileño cuenta con un arsenal de composiciones demoledoras, las cuales se hacen casi imposibles de poder seguir haciendo headbanging, porque es muy probable que te quedes sin cuello. Algunos de los títulos ejecutados en esta presentación fueron "Murderer", "Minotaur", "Black Force Domain" (que da nombre al primer trabajo discográfico, allá por 1995), "In League With Satan" -cover de Venom incluido en su disco "Works of Carnage"-, entre varios otros.

Ante un marco de unas 250 personas, KRISIUN desplegó todo su mortífero Death Metal en un lapso que duró aproximadamente 75 minutos, pero que parecieron ser más, debido a la intensidad del show.

Los hermanos Max y Moises Kolesne y Alex Camargo se han ganado con el correr de los años un lugar de suma jerarquía dentro del Metal extremo sudamericano, además de ser una de las bandas brasileras de mayor aceptación en todo el mundo.

Muchas gracias a Jorge y Horacio, responsables de la organizadora Black Medusa, por su gentileza para con nuestro espacio radial!
 
Comentó: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-

sábado, 3 de julio de 2010

SHADOWS FALL en The Roxy Live, 30 de junio de 2010



Uno generalmente percibe, no sin cierta inquietud, una vibración peculiar al momento de asisitir a determinados eventos artístico-musicales, una fugaz corazonada que te indica que el espectáculo que estás por ver te deparará alguna que otra sorpresa. Me explico: este cronista lleva muchos años asistiendo a eventos de música pesada de todo tipo, y mal que me pese reconocerlo, uno a veces va esperando recibir una cosa y termina recibiendo otra. Esto puede ser bueno o malo, por ejemplo: ¿quien no se sintió defraudado alguna vez al ir al cine a ver una película a la cual le ha puesto muchas expectativas y que termina siendo un bodrio? Esto es algo muy común. Pero contrariamente, cuanto menos expectativas le ponemos a una cosa, por lo general nos termina sorprendiendo gratamente. Algo asi fue mi experiencia con los americanos Shadows Fall, quinteto Metalcore oriundo de Massachussets, quienes tuvieron su preciado cuarto de hora a principios de la década del 2000, subidos a la ola (ya rompiente) del Ñu Metal -descontemos su disco debut, con un marcado perfin deathmetalero-, y bendecidos por la mano de la prensa especializada, que los catalogara como una de las más importantes agrupacioness dentro de ese invento llamado NWOAHM (New Wave of American Heavy Metal).
Tocaron en el escenario principal del Ozzfest, y hasta fueron nominados para los premios Grammy. Promediando el 2010, ese furor mediático parece haber pasado, pero no las ganas de continuar sacando discos y defendiendo su material en vivo.

Quizás por cuestiones de piel, o porqué no, generacionales, la música de Shadows Fall no me mueve ni me moverá un pelo. He escuchado sus discos con atención varias veces, le he puesto empeño, ganas, paciencia, hasta tesón; pero luego de semanas escuchando su material, ni una sola de sus canciones viene a mi mente. Uno no puede decir que la banda sea mala; muy por el contrario, todas las ejecuciones son correctas, los discos tienen una producción increíble y un sonido demoledor; inclusive si analizáramos cada componente por separado, notaríamos que es una banda muy talentosa, con riffs asesinos, una presición y una técnica envidiables, y una actitud por demás positiva y ganadora, pero... les faltan canciones. Les falta un hit. Y una banda sin hits es como un equipo de fútbol lleno de estrellas que no pueden meter un gol (si, asumámoslo, el Mundial me ha ganado completamente la cabeza); y un partido sin goles, ya todos sabemos, solo puede oscilar entre una lágrima y un bostezo. Solo quedaba el repechaje del concierto en vivo para lograr el desempate en mi cerebro.

Con esta pobre perspectiva me metí en el coqueto reducto de Palermo, donde el quinteto se presentaría este miércoles 30 de junio; plena mitad de semana, con un día frío, encapotado, y con una gripe que amagaba desbordarme por todos lados. Una belleza...

Estaba tocando la última banda soporte de la noche, ellos eran Nave Astra, novel agrupación de Metal moderno, ruidoso y enojón. Sonaron potentes y entusiastas. Sus sobrios trajes y corbatas los mostraban como estresados oficinistas que habían perdido todo en la Bolsa (o en la bolsa), y que descargaban toda su furia desgañitándose al ritmo de los nuevos sonidos del Metal. Interesante. Prueben de escuchar algo en su MySpace: http://www.myspace.com/naveastrametal.

Luego de una breve espera, suben por fin las figuras de la noche, ante la tibia emoción de un puñado de fans. De inmediato su cantante, el hiper-archi-megarrastudo Brian Fair, se hizo cargo del micrófono y gruñó "Buenas noches, somos Shadows Fall de Massachussets!", y comenzó la fiesta.

La propuesta de la banda (como la del 90% de los grupos del género) consiste en una mezcla de ritmos pesados, con elementos del Heavy Metal tradicional ("Still I Rise"): ocasionalmente aparecen riffs netamente thrashers -tomados prestados telepáticamente de la mente de Tom Araya- (como en "A Public Execution"), o incluso a veces apretando el acelerador, para descolocarte con una canción que si no fuera por las voces, sería Death Metal ("Failure of the Devout"); o hasta Power Metal ("My Demise"), con la destacable labor de Jonathan Donais, un guitarrista con una calidad sorprendente, que lo demuestra parando la pelota y ejecutando solos de alta factura, entre tanto despelote de riffs y machaques. No se queda atrás el baterista Jason Bittner, muy preciso y sólido tras los parches.

Brian Fair es claramente el alma máter del combo, dueño de una energía única y un gran carisma. No paró de berrear y revolear sus kilométricas rastas durante todo el show, ante un público entre tímido y atento.

Doce temas, muchos de ellos de su nuevo disco "Retribution", conforman el setlist de esta gira de Shadows Fall; sin embargo no se olvidan del material más antiguo, como "Thoughts Without Words", del álbum "The Art of Balance". Las canciones se van sucediendo y el tiempo pasa relativamente rápido, entre la curiosa imagen de Fair, el virtuosismo de Donais y la sólida contundencia del resto de los músicos.

Para el final se depacharon con una versión de "Bark at the Moon", del gran Ozzy; y "The Light That Blinds" de su aclamado disco "The War Within"; y así llegó el cierre.

Despedida, apretones de manos, reparto de púas y palillos. Un amague de volver y hacer una última, que al final no se dió, y que dejó a algunos con ganas de más.

Un set de una hora y monedas, una discreta cantidad de público, y un show entretenido fue lo que dejó el debut de Shadows Fall en Argentina. Algunos dirán que fue poco, yo les digo que es mucho más de lo que pensaba ver.

Muchas gracias a Marcela Scorca, encargada de prensa de la productora Icarus, por su gentileza y buena onda!

Setlist:
King of Nothing
Thoughts Without Words
Still I Rise
A Public Execution
Failure of the Devout
My Demise
Inspiration on Demand
Destroyer of Senses
The Power of I and I
What Drives the Weak
Bark at the Moon (Ozzy Osbourne cover)
The Light That Blinds.

Comentó: Alien, para OXIDO.-
Foto: Alien.-